Opinión
En el tercer aniversario de la ocupación de Irak
Publicada en MeliYa el 27 de marzo de 2006
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Yonaida Selam, no del portal.
Yonaida Selam
En el tercer aniversario de la ocupación de Irak
Como acertadamente decía Juan José Millás, en su habitual columna del Diario El País, bajo el título de CADENAS: “...Estaba a punto de irme a la cama y di con un programa en la televisión sobre la guerra de IRAK y comprendí que era la misma de hace tres años. Se continúa torturando, sojuzgando y asesinando al pueblo al que teóricamente se iba a liberar con mentiras idénticas a las armas de destrucción masiva...”
La friolera cifra de 50.000 víctimas, es lo que se ha cobrado esta absurda guerra (como lo son todas) y que lleva el sello de esa infame foto, de ese también infame trío de las Azores (Aznar, Bush y Blair); pero quizás lo peor es comprobar como el primer día de dicha conmemoración y en la habitual ronda de valoraciones de los distintos grupos políticos con representación en las Cortes Generales, el portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana decía: “Nosotros hicimos lo que teníamos que hacer en aquel momento...”
¿A qué se refiere el Sr. Zaplana? A apoyar sin fisuras dicha invasión a pesar de las pruebas falsas, como las armas de destrucción masiva... a pesar de Abu Graib... a pesar del enfrentamiento interétnico generado... al expolio del petróleo o a pesar de la matanza indiscriminada de civiles iraquíes por parte de las tropas americanas en Kirkud y que desveló la revista TIME... ¿A qué Sr. Zaplana?.
Dicen que actuar con coherencia y dignidad da una segunda oportunidad, pero la disciplina de los partidos es férrea “ Todos con el líder, aunque el líder esté equivocado y su herencia envenenada”. Oriente Medio y en concreto Irak, así como la política de Inmigración, es un claro ejemplo, de la desafección civil de la política.
En este tercer aniversario, es de obligado cumplimiento tener presente a las miles de víctimas que se ha cobrado esta infame ocupación y que lamentablemente se sigue cobrando. Y precisamente a raíz de esta conmemoración, he vuelto a recordar el rostro de un iraquí (en los informativos de la 2 de TVE, cuando los presentaba Lorenzo Milá) que a los tres días de la toma de Bagdad y cuando de la misma se apoderó la anarquía, este ciudadano con lágrimas en los ojos decía: “ Dios Mío, este es el final de mi país... Acaban de llegar los Mongoles”.
Y nunca mejor dicho, todo lo que está aconteciendo en Oriente Medio y especialmente, en los países bajo ocupación americana, es una auténtica invasión mongola. Una transformación completa y antojadiza de las fronteras, en el que los dos tradicionales ocupantes de O. Medio, Estados Unidos e Inglaterra, han suministrado armas a unos contra otros, han creado enemigos y mártires y, sobre todo han controlado recursos estratégicos como el petróleo, a costa de la muerte de millones de personas.
El que fuera corresponsal de guerra en Oriente Medio, de diarios europeos tan prestigiosos como The Times o Sunday Express, entre otros, y a colación de la publicación de su último libro “ La Gran Guerra de la Civilización”, Robert Fisk, decía: “ Así les gusta a los gobiernos. Quieren que sus ciudadanos vean la guerra como un drama de opuestos, bien y mal, nosotros y ellos, victoria o derrota. Sin embargo, la guerra no es algo que trate de la victoria o la derrota, sino de la muerte y del hecho de infligir la muerte. Representa el fracaso del espíritu humano”.
Estamos inmersos en conmemoraciones, en conmemoraciones, que tienen en común la maniquea política exterior estadounidense como son la que nos ocupa con el tercer aniversario de la aberrante ocupación iraquí y el trigésimo aniversario de la también aberrante dictadura militar argentina, una con 50.000 víctimas y otra con más de nueve mil y alrededor de 30.000 desaparecidos... La desesperanza en ambos casos, es que ninguna administración estadounidense ha perdido perdón por lo infringido en Argentina y, en cuanto a IRAK ya sabemos lo que la administración de Bush opina al respecto... La Esperanza es tener presente esa célebre máxima que no hace mucho volví a escuchar pero esta vez en boca de la madre coraje americana Sindey Sheehan y que dice: “QUE NO HAY NADIE CON LA SUFICIENTE IMPUNIDAD QUE PUEDA SOBREVIVIR ETERNAMENTE”.
Yonaida Selam