Opinión
El transporte público según la lógica
Publicada en MeliYa el 27 de marzo de 2006
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Salima Abdeslam Aisa, no del portal.
Salima Abdeslam Aisa
El transporte público según la lógica
Últimamente, los responsables del Gobierno Local dirigido por Juan José Imbroda, se han dedicado a criticar, a dinamitar, las propuestas que, con ánimo de servir al pueblo de Melilla, se han hecho desde la Oposición sobre la conveniencia de convertir el trasporte aéreo de Melilla, en un servicio público.
Contemos para empezar con que las discusiones, de uno y otro lado, no deben ser tomadas en cuenta hasta estudiar la realidad en la que viven más de 65.000 españoles en Melilla, y otros tantos cientos que necesitan viajar a esta ciudad desde la Península, por ocio o negocios. La realidad es que el transporte aéreo goza hoy de un monopolio que se agrava con la situación de extrema necesidad que los melillenses tienen de este servicio. Quiero decir, la empresa que ofrece el servicio de transporte aéreo de Melilla, Air Nostrum, no solo disfruta de un mercado sólo para ella, sino que el servicio que ofrece, lejos de ser un bien de lujo que cuenta con la decisión voluntaria de sus clientes el contratarlo o no, es un bien de primera necesidad, pues es la única carretera que une a Melilla con el resto del país al que pertenece, España. Es en este punto en el que hay que hacer un alto en el camino y reflexionar… ¿Qué pasaría si toda una autonomía como Cataluña o Cantabria tuviera que depender de una sola carretera de peaje y la empresa privada que la gestionara empezara a subir los precios de manera desorbitada? ¿Qué pasaría si la carretera fuera cortada con frecuencia por razones técnicas? ¿Qué ocurriría si en dicha carretera hubieran muerto más de 40 personas y otras heridas por la mala visibilidad en algunas de sus curvas?... todo esto parece sacado de un cuento de terror, pero lo cierto es que Melilla, es una autonomía española y, su “carretera” está en estas mismas condiciones o peores aún. ¿Qué les parece si la anterior autonomía mencionada estuviera además subvencionando a la empresa que gestiona la carretera para mantener los precios asequibles a los residentes de la autonomía y, cada vez que se aumenta la subvención, hay una subida equiparable de precios del peaje?.
Obviamente, los melillenses no queremos un servicio de “caridad” sino de calidad en el transporte aéreo, y con una solución pública, desde el punto de vista del Estado Español, ocurriría que los servicios serían los mínimos para garantizar un acceso más o menos regular a la Península, con las comodidades necesarias pero sin un solo lujo… ¿Qué es esto cuando lo que quiere Melilla, después de que se acabe la bicoca de los aranceles con Marruecos, es vivir del turismo? La ciudad no puede depender de un transporte público arcaico, que cubra una necesidad básica sin más. Tampoco podemos depender de una empresa privada en régimen de monopolio, que nos “haga el favor” de seguir operando porque según parece “no les sale rentable”, una excusa como otra cualquiera (que ningún melillense se llega a creer) para aumentar los precios, quitar servicios y cancelar vuelos cuando no salen las cuentas.
¿La solución?, pues ahí está el quid de la cuestión. La competencia no funciona, sería lo ideal, dos empresas o más que compitieran por el servicio de Melilla, pero Air Nostrum se retiraría del Aeropuerto de Melilla en cuanto entrara otra empresa, pues no hay mercado suficiente para ellos, que sacan mucho más dinero llevando los aviones a otro punto de la geografía española, donde vive más gente y se va o se viene con más frecuencia. Eso desestabilizaría la continuidad del servicio de transporte aéreo, puesto que Air Nostrum sigue siendo Iberia, y es una compañía muy fiable, pone nervioso a cualquier político el poner en riesgo el transporte aéreo de Melilla al darle a una compañía “cualquiera” el poder de quedarse sola en el mercado. Por eso apostamos por el modelo público, pero no estatal, sino autonómico.
¿Locura?, no tanto. Piénsenlo bien, con lo que se le da a Air Nostrum hoy en día en concepto de subvención, se pueden alquilar en Leasing dos aviones, operados por una sociedad anónima municipal como INMUSA, PROMESA o ENVISMESA… estaríamos hablando nada más y nada menos que de TRANSMUSA (Transporte Municipal Sociedad Anónima) y, al margen de poder incluso sacar beneficios (porque aquí se viaja, y mucho) se crearían puestos de trabajo en la ciudad que además podrían enfocar sus esfuerzos hacia el turismo. Digo yo que si una empresa privada encuentra la manera de sacar beneficios con el transporte aéreo en Melilla, como le ocurrió a Pauknair (que operó con éxito empresarial hasta que ocurrió el desgraciado accidente), la Ciudad Autónoma, cuanto menos, no perdería dinero. Hay que recordar que empresas como INMUSA, le cuestan a la ciudad muchos miles de euros, y los ingresos no cubren ni un mínimo de gastos, al menos TRANSMUSA tendría ingresos netos, porque los melillenses seguiríamos pagando por viajar en avión, pero al menos estaríamos invirtiendo en una empresa de todos los ciudadanos y, todos, seríamos de alguna manera accionistas de nuestra compañía aérea.
Salima Abdeslam Aisa, diputada local