Deportes · Balonmano

Por Moguer pasó un ciclón llamado Ebidem que se hizo acreedor a la goleada desde el pitido inicial del partido (24-36)

Tras esta importante victoria mas la derrota de los valencianos de Puerto Sagunto, los de Chus Moreno son ya terceros clasificados

Publicada en MeliYa el 26 de febrero de 2006

SG

Triunfo importante y sin paliativos de tipo alguno el obtenido en la tarde del sábado por Ebidem en su visita a la localidad onubense de Palos ante el Moguer por una diferencia de 12 goles siendo el resultado de final del encuentro el de 24-36, para un conjunto que además en líneas generales fue durante todo el partido muy superior.

Una victoria que vale su peso en oro además por la forma en que fue lograda, ya que si recordarán, durante la presente semana el conjunto melillense ha tenido incluso muchos problemas, quizás demasiado, respecto a su plantilla por aquello de las lesiones.

Lo cierto, centrándonos nuevamente en el encuentro, es que no lo tuvo nada fácil el equipo visitante, ya que los onubenses apretaron y mucho durante los minutos iniciales, a sabiendas de que frente a sçí tenían a un conjunto muy superior, como al final del choque así se demostró.

Los de Jesús Moreno remontaron el vuelo en las postrimerías del primer tiempo con un marcador en una diferencia de 5 goles arriba (10-15) a pesar de que al descanso se marcharían con tan sólo tres goles de diferencia siendo el tanteador reflejado en el electrónico el de 14-17 y todo ello al aprovechar a la perfección el conjunto andaluz la inferioridad numérica melillense por la exclusión por dos minutos del danés Pedersen.

Con ello, Ebidem comenzaría a desarrollar su juego en la segunda parte con la consiguiente inferioridad numérica, pero una vez cumplida la pasajera sanción de esos dos minutos de Pedersen y en igualdad, de nuevo comenzarían los melillenses con su demoledora maquinaria de juego a triturar las ilusiones de los onubenses.

Así tenemos que justo en el ecuador de este segundo período la ventaja de los de Jesús Moreno, de nuevo comienza ya a ser muy importante y casi definitiva para el recuento del final del partido ya que se pondrían con una ventaja de 8 goles siendo lo reflejado en el electrónico de 18-24.

Hasta el final, sin problemas de tipo alguno para el conjunto de Chus Moreno, concluiría el tiempo reglamentado con ese ya consabido tanteador favorable en doce goles para los del Ebidem de 24-36 o si lo prefieren el justo reflejo de lo acontecido en cancha onubense en un encuentro en el que nunca los locales supieron inquietara un equipo sencillamente que desplegó en esta ocasión un juego muy superior.