Reportaje · Solidaridad
Sorpresa y admiración en la jornada 'eléctrica´de la gran familia del Gámez Morón
Gaselec abre generosamente sus puertas a un entrañable conjunto humano
Publicada en MeliYa el 14 de enero de 2006
Ellas y ellos se han convertido, afortunadamente, en parte de la estampa social de Melilla, son la gran familia del Centro de Disminuidos Psíquicos Gámez Morón. Su implicación en la vida sociocultural melillense es un hecho, gracias al trabajo de sus educadores.
Han visitado museos, instalaciones, Puerto Noray, belenes de Navidad, todo, según dice María del Carmen García Díez, educadora de la institución, para su plena integración y porque, dice el periodista, tienen todo el derecho del mundo a aspirar todos los aires de Rusadir.
Una treintena de personas entre residentes y educadores del Gámez Morón ha tenido la oportunidad, gracias a la Fundación Gaselec, de acercarse al cotidiano devenir de una empresa que trabaja día a día para situarse en la vanguardia técnica de su sector, la electricidad y que, paralelamente, respeta la ecología, la cultura y el medio ambiente con una escrupulosidad envidiable.
Dicha visita ya estaba prevista realizarse el pasado 11 de noviembre, pero las inclemencias del tiempo impusieron su ley y finalmente se aplazó. En esta ocasión, un grupo de 30 chicos y chicas usuarios del Gámez Morón han disfrutado conociendo las instalaciones de Gaselec, aquella nave, cuidada y mejorada por la empresa en la que, hasta no hace tanto, se pagaba “el recibo de la luz”.
La gran familia del Gámez Morón ha compartido con la siempre animosa plantilla de Gaselec, con la directora de la Fundación, Victoria Baeza, de mascarón de proa, una jornada normal de una de las empresas líderes de Melilla, dedicada a la distribución de electricidad, y pudiendo conocer de la mano de los cuadros técnicos cómo se solventa una avería eléctrica, o cómo se maneja la maquinaria.
Desde el equipo móvil de reparación de entuertos eléctricos, equipado con todos los componentes necesarios para solventar un problema, hasta las terminales y el almacén de la compañía, el mundo de la electricidad, el de antes y el actual, ha abierto sus puertas a tan interesados visitantes.
Eficacia Pero no sólo de técnica vive el hombre porque Gaselec multiplica la eficacia de sus instalaciones de la avenida de García Morato, abriendo una puerta a la Naturaleza y el grupo de Gámez Morón ha tenido la oportunidad de conocer la colección de especies que viven en el patio, tales como gallinas, patos y pájaros exóticos, aprendiendo así un poco más a conocer y respetar a los animales.
Gustavo Cabanillas y su equipo de colaboradores tenía reservada una sorpresa a los residentes del centro aledaño a la Hípica: la visita de las soberbias instalaciones de televisión de i-melilla, desde su plató central hasta las unidades de producción, el despliegue de monitores y el escenario de un estudio que acapara, cada vez más, actividades socioculturales.
Puertas abiertas Victoria Baeza proclama la apertura de puertas de una institución empresarial que da vida a toda una Fundación Cultural, Gaselec, y que ofrece museo eléctrico, sala de exposiciones -en la plaza del antiguo cronista, don Rafael Fernández de Castro-, estudios de televisión, i-Melilla, y esa combinación entre tecnología, historia y Naturaleza que han podido disfrutar las gentes del Gámez Morón.
El tiempo, esta vez sí, acompañó y la experiencia resultó satisfactoria para visitantes y anfitriones. No resulta nada fácil meterse en los entresijos de una empresa histórica y, además, vanguardista, científica en sus procesos de distribución de energía eléctrica, y comprometida, a través de su Fundación, con el mundo de la Cultura y poseedora de unas instalaciones multidisciplinares que garantizan al visitante dos sensaciones inequívocas: la sorpresa y la admiración.<