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UGT celebra el 1º de Mayo manifestando su contento por el camino hacia la paz iniciado tras el alto el fuego de ETA

Ruiz Varea destaca también la visita de Zapatero y recuerda a la Ciudad Autónoma que el sindicato lleva años reclamando la constitución del CES

Publicada en MeliYa el 1 de mayo de 2006

Carmen Gaona Sáez

Como cada 1º de Mayo, la Unión General de Trabajadores (UGT), esta vez con un acto en solitario organizado en la Casa del Mar, ha celebrado por todo lo alto el tradicional Día del Trabajador, una festividad que ha venido marcada por el mensaje esperanzador del alto el fuego lanzado por ETA hace unas semanas. Por ello, el secretario general de UGT, Ricardo Ruiz Varea, que ha pronunciado un discurso ante los numerosos afiliados y simpatizantes de UGT que se han acercado al lugar, ha querido rendir un pequeño homenaje a las víctimas del terrorismo “y exigir para ellas el máximo reconocimiento”.

En su opinión, este proceso “largo y difícil” que ahora se abre, constituye una oportunidad para llegar al fin de una situación que ha durado décadas y que, en su opinión, “es absurda y carente de todo sentido y razón”. Por ello, el sindicato está dispuesto, ha anunciado, a ofrecer todo su apoyo para lograr “el tan ansiado objetivo de la paz, porque no hacerlo o instalarse en posiciones de boicot o de reticencia a la colaboración nos parece una irresponsanbilidad intolerable e imperdonable”.

La reciente visita a Melilla del presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, también ha sido protagonista en la celebración de este 1º de Mayo por parte de UGT, ya que según ha manifestado su secretario general, los ugetistas se sienten plenamente satisfechos con esta visita, ya que no hay que olvidar que se trata del “presidente de todos los españoles”. Ruiz Varea ha dejado claro que UGT considera “muy positivo” el compromiso que Zapatero ha adquirido con Melilla, una manifestación ésta que ha provocado una fuerte ovación por parte de todos los presentes.

Por otra parte, el ugetista ha recordado que UGT de Melilla lleva años reclamando la constitución en la Ciudad Autónoma del Consejo Económico y Social (CES) y la elaboración de un plan estratégico para afrontar los retos del futuro, algo que el Gobierno local se muestra interesado “cuando la legislatura está a punto de acabar”, que es lo mismo que cuando “un general se plantea planear una estrategia cuando la batalla ha terminado y la ha perdido, lo que nos huele a puro marketing”.

El polémico asunto de las competencias reclamadas por el Gobierno local también ha tenido un cierto protagonismo en el discurso de Ricardo Ruiz Varea, y es que en su opinión, cualquier solicitud de competencias debe ser estudiada con detenimiento, ya que “lo que impera es la calidad de nuestros servicios públicos, y no la enemistad, la ira infantil de algún ´intelectual´”.

Ricardo Ruiz Varea ha recordado así mismo que la Constitución Española de 1978 considera a los sindicatos de trabajadores como un “pilar básico” dentro del Estado Social y Democrático de Derecho, con unos objetivos muy claros: “mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, salarios dignos, seguridad en el empleo, promoción justa y adecuada y seguridad jurídica”, principios éstos que “han sido olvidados por algunos de los consejeros y consejeras de la Ciudad Autónoma”.

En este sentido, el ugetista ha recordado como hace un año la Consejería de Bienestar Social “vulneraba los derechos civiles y sindicales de los trabajadores del centro de reforma de menores”, a pesar de lo cual, “los tribunales han amparado a aquellos trabajadores que fueron despedidos, el mejor regalo de libertad y respeto que podíamos tener en este 1º de Mayo, porque significa el triunfo de los derechos civiles y de la libertad frente a la prepotencia, a la intolerancia y a la sinrazón”.

A pesar de ello, ha dicho, “el frente sigue abierto”, y es que, en su opinión, aún se pretende acallar a los que defienden los intereses de los trabajadores, una actitud “odiosa que se va a volver contra ellos, pues los trabajadores siempre han sabido reconocer quienes defienden sus intereses y quienes les presta su apoyo a la hora de la verdad”. Algunos consejeros “situados más en la era de la Inquisición que en el siglo XXI”, ha dicho, cree que los trabajadores y sus representantes “no tienen más que el deber de la obediencia”, algo a lo que UGT no está dispuesta.

Asímismo, en un contexto más social, el secretario general de UGT ha asegurado que el sindicato sigue aportando hoy por hoy por el diálogo social que ya fue acordado por el Gobierno central y los sindicatos, ya que se trata de una estrategia de la que se han obtenido “muchos frutos”, como el aumento y dignificación del salario mínimo interprofesional, “algo fundamental para garantizar un nivel de vida adecuado para una gran cantidad de trabajadores desprotegidos sin convenio colectivo”.

En este sentido, ha recordado que con la política del Gobierno de José María Aznar de subir el salario mínimo dos puntos cada año “se hubiera conseguido el nivel que existe ahora en el año 2013”.

Ruiz Varea ha destacado igualmente el esfuerzo realizado para la subida de las pensiones mínimas de los mayores “que después de una vida de sacrificio se encontraban desprotegidos”, así como importantes acuerdos “determinantes en la organización futura de la sociedad española”, como son la Ley de Dependencia y la Ley de Igualdad, cuyo cumplimiento será vigilado muy de cerca, ha dicho, por UGT.

En este 1º de Mayo, el secretario general de UGT no ha querido olvidar tampoco algunas de las “tareas pendientes”, como es al abuso de los contratos temporales y la anta siniestralidad laboral que sufren los trabajadores españoles, “una lacra que tenemos que erradicar”.

Ruiz Varea ha finalizado su discurso lanzando un mensaje de solidaridad con “esas miles de personas que se ven obligadas a abandonar sus países de origen por la pobreza, la guerra y el injusto reparto de la pobreza, y que caen en manos de las mafias en una nueva forma de comercio inhumano que en la mayoría de los casos termina en una absoluta desgracia”.

El acto ha finalizado con el himno de La Internacional que ha sido entonado por todos los allí presentes y que, posteriormente han tenido la oportunidad de disfrutar de una estupenda paella al aire libre.