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Una densa niebla preside el nacimiento melillense de la última semana del mes de marzo, con problemas de visibilidad a 100 metros
Los primeros rayos del sol echarán por tierra el misterio de la caída de las nubes
Publicada en MeliYa el 27 de marzo de 2006
La imagen de la fotografía no se corresponde a Regents St de Londres cualquier día de otoño, sino al 27 de marzo de 2006 en la melillense calle de Sidi Abdelkader, a las 08.30 horas. Una densa niebla se apoderó de la ciudad, aprovechando un aumento de humedad y la escasez de viento.
El Servicio de Meteorología cifraba a primera hora de la mañana la dificultad de la visibilidad en 100 metros horizontales y 20 verticales pero la niebla va a durar muy poco porque los primeros rayos de un sol que va a situar el termómetro en los 23 grados al mediodía acabarán con la niebla y la convertirán en pura bruma de primavera.
Es un fenómeno “muy normal” en estos días que se caracteriza por un 100 por ciento de humedad, poca visibilidad y, para los románticos, en un halo de misterio que la jornada se encargará de desbrozar oportunamente.
De momento, como recuerdo para retinas, a primera hora del albor de la última semana de marzo, a Melilla le ha costado un poco más -por si el cambio de hora no fuera suficiente- dar los buenos días.