Local
La formación política presentará una queja formal
Convergencia de Melilla denuncia "trato improcedente" al serles prohibida la entrada al Pleno de Constitución de la Asamblea
“Era lógico y normal haber sido invitados como fuerza política que participó en las pasadas elecciones, pero el trato fue absolutamente despreciativo, incluso después de haberme identificado ante el jefe de Protocolo”.
Publicada en InfoMelilla el 8 de julio de 2007
Convergencia de Melilla a través de su secretario de Organización, Eduardo Sánchez Francia, quiere denunciar públicamente el "trato improcedente recibido por la Ciudad Autónoma, al serle prohibida la entrada en el acto solemne constitutivo de la Asamblea Local el pasado viernes día 6".
El convergente, considera tal actitud "indigna de un partido democrático como dice ser el Popular". “Era lógico y normal haber sido invitados como fuerza política que participó en las pasadas elecciones, pero el trato fue absolutamente despreciativo, incluso después de haberme identificado ante el jefe de Protocolo”.
A pesar de no recibir notificación formal, como hubiese sido "políticamente correcto", varios miembros de Convergencia de Melilla se presentaron en el Palacio de la Asamblea con intención de asistir como público, pero fueron rechazados al carecer de la oportuna tarjeta de acceso.
“En la entrada, tuve que oír muchas barbaridades, pero la más singular e impropia, fue que el acto era privado”. “Semejante humillación, a un partido que fue votado por el 2,73 % del electorado melillense, no tiene precedente en la historia democrática de la ciudad”
El talante mostrado con esa actitud –manifestaba Sánchez- "denota lo que podemos esperar de una legislatura que comienza con claros indicios de prepotencia y poco aprecio a lo que debería ser un tratamiento coherente y cortés".
“El Ayuntamiento era un búnker exclusivo para familiares y amigos”, proseguía Sánchez Francia, que comunicó a este medio la presentación de una queja formal ante la Ciudad Autónoma.
"Vamos a seguir trabajando para tener presencia activa en la vida política y social de los melillenses -incidía el dirigente de Convergencia- a pesar de hechos tan graves como los descritos, cuyo fin es intentar hacernos desaparecer a toda costa, sin importarles la pésima imagen mostrada y el chabacano estilo puesto en práctica".