Local

La consejera de Cultura llega ocho minutos tarde al acto

Desorganización, falta de puntualidad y escaso apoyo popular marcan el inicio de las actividades de la Semana del Libro

A la teórica hora de inauguración oficial de la efemérides, los trabajadores seguían desempaquetando los libros de la pobre exposición callejera.

Publicada en InfoMelilla el 25 de abril de 2007

Salvador Ramírez

La Semana del Libro no ha podido comenzar con peor pie. Desorganización, falta de puntualidad y escaso apoyo popular han presidido la inauguración de los actos correspondientes a la efemérides en la plaza de Menéndez Pelayo a las seis, muy pasadas, de la tarde del miércoles.

La muestra callejera, montada, como el año pasado, con ejemplares gigantes de libros históricos, sólo ha contado con el apoyo de los periodistas, obligados a estar, los miembros del Sindicato Nacional de Escritores Españoles, con stand propio, y de los pocos transeúntes del momento.

Las azafatas de Eulen no acababan de recibir los ejemplares bibliográficos que dotan a los cuatro departamentos expositivos y, minutos después de la teórica hora de inauguración, aún desempaquetaban los libros de la propia Ciudad Autónoma.

La consejera de Cultura no llegaba a la demarcación hasta ocho minutos después de la hora anunciada y el evento, de haber podido ser un homenaje al mundo del libro y de las letras, no ha pasado de convertirse en un canto a la desorganización.