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"¿Qué lecciones pretenden impartir ahora?"
El diputado nacional cree que CpM realiza un "rosario de descalificaciones que ofenden al conjunto del cuerpo electoral"
“Cuesta trabajo no responder en todas las instancias a las falacias descritas. Lo único que puedo pedir a CpM –y a cuantos animan directa o indirectamente a sembrar estos vientos- es que tengan un poco de formalidad ".
Publicada en InfoMelilla el 20 de junio de 2007
El recurso contencioso-electoral, interpuesto por Colaición por Melilla (CpM) en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, solicitando la repetición de las elecciones, trajo como inmediata consecuencia la paralización del proceso de constitución de la Asamblea de Melilla y que Juan José Imbroda, no pudiese ser elegido presidente de la Ciudad ni formar Gobierno, dilatándose este proceso hasta la primera quincena de julio.
El diputado a Cortes por Melilla, Antonio Gutiérrez Molina, cree oportuno realizar “una consideración previa a la valoración que me merece la decisión de CpM: cada partido puede legítimamente recurrir de acuerdo en cada instante, con lo preceptuado por la Ley. Si CpM cree que recurriendo ganará algo, está en su derecho de hacerlo”.
Dicho lo anterior, prosigue el parlamentario “me parece escasísimamente fundado el recurso que, más parece una reacción para no admitir los resultados electorales y por otro lado servir de pretexto para hacer juicios de valor sobre el proceso electoral de que han tachado de todo tipo de irregularidades”. Muy recientemente, he efectuado mi valoración de las elecciones (ver mi artículo publicado el jueves 8 de junio) y me ratifico en lo que me pareció todo aquello”.
Otro paso “Ahora, sin embargo, se da un paso más: El legítimo derecho de recurrir, sí que se ve contaminado, por una actitud política de querer obviar un pésimo resultado electoral. Y por si fuera poco, dicho recurso, nada añade a lo que ya fue rechazado por órganos de control electorales”.
En opinión de Gutiérrez, “la obcecación judicial de CpM de 'reabrir' el denominado 'caso' de los votos por correo –archivado-, entorpece lo que en principio, podría parecer un derecho asistido”.
Sin embargo, “si uno lee o escucha las declaraciones de los dirigentes de CpM, no escucha o lee argumentaciones jurídicas sino un rosario de descalificaciones que ofenden al conjunto del cuerpo electoral: 'proceso contaminado', 'compra de votos', 'jugar con los más necesitados', 'fraude electoral', 'trampas del PP; con independencia de juicios de valor sobre los órganos directivos del PP y sus principales dirigentes, a los que acusan –nada menos- de 'alterar' hasta la jornada de reflexión”.
Instancias El parlamentario entiende que “cuesta trabajo, ciertamente, no responder en todas las instancias a las falacias descritas. Pero como miembro del PP, lo único que puedo pedir a CpM –y a cuantos animan directa o indirectamente a sembrar estos vientos- es que tengan un poco de formalidad para con el electorado al que dicen servir. Porque aquí no cabe aprovechar la confusión como en 1999, para cambiar el sentido del voto en la sesión de investidura y de la mano del GIL tomar las riendas de la Ciudad”.
“Sinceramente, ir de la mano de tan poco recomendable compañía durante el aciago tiempo aquél, invalida ejercer cualquier tipo de exigencias o de constituirse en valedor de moralidades o garantías”, añade.
Gutiérrez Molina se plantea diferentes interrogantes: “¿qué lecciones pretenden impartir ahora –recurso aparte- los inspiradores explícitos o tácitos del mismo, al PP?, ¿de qué “responsabilidades políticas” hablan?, ¿no se oculta, en una aparente decisión legítima, un hondo desprecio a la libertad de elección de los melillenses?, ¿cómo se atreven a exigir a los demás, lo que ellos vulneran cada momento?, ¿cómo es posible –legitimidad de actuación que no discuto a la hora de recurrir- que se obstruya el sentido de la voluntad inequívoca de las urnas?.
¿Beneficiarios? Y, finalmente: “¿quiénes son los beneficiarios de todo esto?. Podría seguir haciendo innumerables preguntas. No cabe argumentar que el PP también presentó un recurso contencioso-electoral en 1989 que, a la postre, obligó a repetir las elecciones generales. Todos sabemos que no eran las circunstancias las mismas ni similares los hechos”.
El diputado opina que “aquí –amparados en el recurso y en su legitimidad de presentación- se pone en evidencia lo que ha sido elemento principal de los partidos que han perdido las elecciones: lanzar dudas, ensombrecer la victoria “incuestionable” (PSOE, dixit) del PP, generar inestabilidad desde mucho antes de que el gobierno se constituya, negar la legitimidad de origen y de ejercicio del mismo desde el primer día de ponerse a ejercer el mandato que los melillenses le otorgaron”.
Hay que tener “fe ciega en las instancias judiciales. Los jueces son, al fin y al cabo personas, pero los que creemos en el estado de derecho, tenemos la innegable obligación de creer en su independencia y calidad”.
Por todo lo anterior, el parlamentario no tiene “dudas sobre cual será el fin del recurso, como no tengo dudas de la confianza que los melillenses otorgaron al PP., después de asistir atónitos a la más sórdida y envenenada campaña electoral que yo recuerdo”.
Cuando se toman decisiones de este calado, “luego vienen las consecuencias. Porque la desautorización judicial, acarrearía una quiebra gravísima en la credibilidad política de los autores e inspiradores. Los melillenses no se dejan influir por campañas de descrédito personal o colectivo. Atribuir un fracaso a presiones sobre los electores, pone en evidencia un clamoroso ejemplo de indigencia intelectual y de desprecio a los votantes”.
Por eso, lo menos que puede pedirse, en opinión de Antonio Gutiérrez Molina, “es un poco de formalidad a la hora de medir los hechos y sus consecuencias. Unir la poca formalidad con el poco respeto a los electores es una mezcla que Melilla no merece soportar y que, como siempre, toma nota para evaluar la gestión, el respeto y la libertad de cuantos luego, quieran someterse al veredicto democrático que las urnas expresen, en sucesivas elecciones. Y las generales están ahí”.