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Toda Melilla le arropa
El Gobierno central se honra reconociendo la grandeza de un melillense de oro, Paco Benítez Muñoz
Medalla al Mérito en el Trabajo para el mago de Los Salazones
Publicada en MeliYa el 18 de julio de 2007
A veces los gobiernos no se equivocan y dan en el clavo. Eso ha ocurrido con el actual Gobierno central y, concretamente, con el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera; ha dado en el clavo con toda justicia concediendo la Medalla al Mérito en el Trabajo a Paco Benítez Muñoz.
Aquel chavalillo que, con pantalones cortos, comenzaba a ganarse la vida en el Club Caza y Pesca de la calle de Castelar, el mismo que ennovió con Pepi a la temprada y moza edad de 14 años, justo el mocetón que con 20 años se puso detrás de la primera barra -de formica- de Los Salazones, ese Paco Benítez, que sigue teniendo la misma cara de niño, es un trabajador digna y justamente laureado por el Estado español.
Y se lo merece porque este hombre y su familia sólo entiende de trabajo, progreso, bondad, generosidad y humildad. Paco Benítez viene a ser el melillense que todos quisiéramos encarnar, al menos durante un rato.
Dos nortes marcan su vida: familia y empresa. Es difícil querer a unos hijos como Paco y Pepi quieren a los suyos, con devoción, con adoración.
En la materia empresarial, pareciera como que Paco quisiera convertirla en un inmenso club de amigos porque, lo ha dicho en el discurso de imposición de la Medalla del Trabajo, “cuido a mis clientes para que terminen siendo mis amigos?.
Ha sido y es generoso. Dos de sus principales bastiones, Juanito y Manolo, son hoy en día propietarios de sendos establecimientos hosteleros de prestigio gracias a su profesionalidad pero también gracias a la ayuda de Benítez que, aún viendo cómo se les iban de casa -Los Salazones- no dudó en insuflarles algo más que ánimos.
El reconocimiento estatal le llega a Paco Benítez con el ministro de Trabajo en su casa, en Los Salazones, con el acto oficial en la representación del Gobierno en Melilla, con todos los colores políticos del arco melillense a su lado, disfrutando de la amistad.
Cercana la hora de la jubilación Benítez ha sido objeto de un acto certero de reconocimiento de las grandes instituciones y se convierte en todo un ejemplo a seguir si se quiere pasar por la vida dejando una imborrable huella de honestidad.
REPORTAJE FOTOGRFICO DE AGUSTN GARCA