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En su carta pastoral con motivo de la Jornada Mundial de las Migraciones
El obispo de Málaga y Melilla alumbra la conducta de los cristianos ante el fenómeno migratorio que debe erradicar brotes de xenofobia
El máximo representante de la Iglesia en la demarcación recomienda colaborar con “los grupos que presionan al gobierno de turno para que desarrolle una política más social y justa en este campo concreto”.
Publicada en InfoMelilla el 10 de enero de 2007
El obispo de Málaga y Melilla, Antonio Dorado Soto, en su carta pastoral titulada “El drama de las familias inmigrantes” escrita con motivo de la Jornada Mundial de las Migraciones, aporta una serie de pistas ante la situación del proceso migratorio.
La primera consiste en informarse y conocer las situación de los inmigrantes; la segunda ser acogedores y “no dejarse tentar por los brotes de xenofobia que se empiezan a advertir”, informan fuentes del Obispado
Antonio Dorado insta a “denunciar todas las injusticias que se cometan contra los inmigrantes y sus familias y colaborar para que se sientan acogidas ”.
El máximo representante de la Iglesia en la demarcación recomienda colaborar con “los grupos que presionan al gobierno de turno para que desarrolle una política más social y justa en este campo concreto”.
Así mismo, el prelado malacitano afirma que es necesario, “revisar nuestras actitudes”, mediante el interés y la infomación puntual que afecta al colectivo de inmigrantes, un grupo humano que en Melilla resulta más que significativo.