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El Tribunal Supermo confirma la condena a diez meses de prisión para los soldados que se insubordinaron en las Islas Chafarinas en 2005

La sentencia considera un hecho probado que ocho soldados, pertenecientes al Grupo de Regulares de Melilla se negaron a formar en la mañana del 15 de mayo alegando que 'era domingo'

Publicada en InfoMelilla el 10 de agosto de 2007

InfoMelilla.com

El Tribunal Supermo ha confirmado la pena de diez meses de prisión para los once soldados que en mayo de 2005 fueron arrestados en las Islas Chafarinas por negarse a formar para la realización de unos trabajos ordenados por el teniente al mandodel destacamento, después de que se detectase en la isla la desaparición de un aparato GPS y un cuchillo de buceo.

De los once soldados, que fueron juzgados en octubre de 2006 por el Tribunal Militar Territorial Segundo, diez fueron condenados a diez meses de prisión por un delito de insubordinación, mientras que uno de ellos fue absuelto al considerarse que se encontraba de guardia y no pudo participar en los actos. Ahora, el Tribunal Supremo cofirma dicho delitos y las condenas para cada uno de los diez soldados.

La sentencia considera un hecho probado que ocho soldados, pertenecientes al Grupo de Regulares de Melilla número 52 y a la Compañía de Mar de la Unidad Logística número 24 de dicha ciudad, se negaron a formar en la mañana del 15 de mayo alegando que 'era domingo'. Así las cosas, llegaron incluso a darse la vuelta en la cama, a pesar de que un cabo primero les volvió a ordenar que formasen y les preguntó si su actitud respondía a 'una guerra o revolución islámica'.

La sentencia también confirma que el día anterior a este hecho, se descubrió la desaparición en la isla de un GPS y un cuchillo de buceo pertenecientes a un brigada que acudió a comer a la isla en compañía del coronel jefe del Grupo de Regulares. Así las cosas, el teniente Galisteo, que se encontraba al mando del destacamento, advirtió a los soldados que hasta que no aparecieran los objetos perdidos se les 'había terminado la vidilla' y el servicio 'harto relajado' que desarrollaban en la isla.

A partir de ahí, el teniente prohibió a los soldados acudir al puerto, donde habitualmente se bañaban y tomaban el sol, al tiempo que ordenó el toque de diana a las ocho de la mañana del día siguiente para llevar a cabo el desbroce de un camino que une el helipuerto de la isla de Isabel II con el puerto.

En su recurso de casación, las defensas de los soldados aseguraron que la orden de formar fue 'ilegítima' al supone 'un castigo colectivo', así como que su incumplimiento 'no produjo afectación alguna del servicio' y 'no tuvo trascendencia alguna'. Sin embargo, la sentencia rechaza este argumento, al considerar que la orden de formar 'fue emitida de forma adecuada' y 'pudo estar motivada por el hecho concreto de la desaparición de los objetos, pero también por otras razones'.