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Enrique Múgica recibe emocionado la Medalla de Oro del Colegio de Abogados de Melilla

En reconocimiento por el papel que ha desempeñado en la democracia y en la defensa de los derechos humanos a lo largo de toda su trayectoria y de su vida

Publicada en InfoMelilla el 20 de octubre de 2007

Agencia EFE

El Colegio de Abogados de Melilla ha hecho entrega de su Medalla de Oro al Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, por el papel que ha desempeñado en la democracia y en la defensa de los derechos humanos a lo largo de toda su trayectoria y de su vida.

La máxima distinción que concede el órgano que representa a los abogados melillenses fue entregada durante una ceremonia organizada con motivo de la celebración del 75 aniversario de dicha entidad.

Al acto acudieron diferentes autoridades judiciales, entre ellas el presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Javier Gómez Bermúdez; el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Augusto Méndez de Lugo; o el vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) Juan Carlos Campo.

El juez de la Audiencia Nacional fue precisamente el encargado de inaugurar el acto, destacando el papel "pacificador" que en los procedimientos judiciales y fuera de ellos tiene el abogado.

Nieto de juez e hijo y hermano de abogados, Gómez Bermúdez animó a los letrados a ser depositarios de los principios éticos de la profesión.

Tras la recepción de la Medalla de Oro, Múgica agradeció el gesto, al tiempo que realizó un recorrido a toda su trayectoria profesional y personal, a sus 75 años de vida que, como él mismo destacó, coinciden con los del órgano que hoy le ha homenajeado.

El Defensor del Pueblo resaltó la importancia del papel que tiene el cargo que ocupa desde el año 2000, cuya tarea no es otra que las tareas que ejercen las administraciones públicas sean "efectivas",

Múgica expuso su "pasión" por la defensa de las libertades de las personas y la protección de los derechos, labores que, según apuntó, también corresponden a los abogados, profesión de la que ha dicho tener "nostalgia".

Por su parte, el decano del Colegio de Abogados de Melilla, Blas Jesús Imbroda, reconoció el papel fundamental que ha desempeñado Enrique Múgica a lo largo de toda su carrera, desde su labor como abogado, diputado, ministro de Justicia y ahora en la Oficina del Defensor del Pueblo.

En la ceremonia, también se produjo el hermanamiento de los Colegios de Abogados de Melilla y Santiago de Compostela, dos organismos que, pese a la distancia geográfica que les separa, comparten las mismas inquietudes "por la defensa de los valores democráticos y de los derechos fundamentales".

Así lo destacó el decano del Colegio gallego, Evaristo Nogueira, quien apuntó las coincidencias que entre Melilla y Santiago de Compostela existen y que quedan de manifiesto en su espíritu de convivencia y de apertura a todo aquel que las visita.

El acto sirvió también para que doce nuevos letrados se sumen a la familia de la abogacía melillense, a partir del tradicional juramento.

Además, se rindió un particular homenaje a tres abogados que han cumplido 45, 40 y 25 años en el ejercicio de su profesión y a quienes Blas Jesús Imbroda puso como ejemplo de "entrega y compromiso".