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Es obra de Miguel Ángel Ligero Martínez
Excepcional presentación del cartel anunciador de la Semana Santa de Melilla 2007 con Antonio García y Manuel Jiménez de protagonistas
El Salón Dorado de la Asamblea ha vivido con emoción el prolegómeno cristiano que anuncia la proximidad de la Cuaresma y de la muerte y resurrección gloriosa de Jesús de Nazaret
Publicada en InfoMelilla el 25 de febrero de 2007
Tiempo de Cuaresma y preparación para la Semana de Dolor y Gloria. Melilla aspira ese aire primaveral que va a convertirse en incienso y romero. Lo hace gracias a la Agrupación de Cofradías que preside Gregorio Castillo y gracias a la Ciudad Autónoma que preside Juan José Imbroda.
Ya ha sido presentado el cartel anunciador. Es la obra de un riojano, Miguel Ángel Ligero Martínez, 39 años, casado, dos hijos, artista en sus ratos de ocio y que no ha podido venir a Melilla para recoger su galardón.
El Salón Dorado del Palacio de la Asamblea se ha vestido de lujo para escuchar atentamente al presentador del cartel, el doctor don Antonio García Castillo y al vicario episcopal, don Manuel Jiménez Bárcenas.
El presentador, profundamente emocionado, ha dedicado sus palabras a la memoria de don Miguel Mengual, hombre de la Soledad, fallecido recientemente. Maribel Pintos, su viuda, y uno de sus hijos dieron un beso a distancia a Antonio García por ese precioso detalle.
García Castillo ha diseccionado el cartel. Sobre un fondo negro “de pasión y dolor”, emerge una cruz a mano izquierda, una cruz sin Cristo. Recomienda el doctor que coloquemos en ella a tantos necesitados y gentes que lo pasa mal: enfermos, inmigrantes, pobres, marginados.
Junto a la cruz hay un cirio en plena ebullición. Es la “chispa de Dios”, que nos debe animar a ser creativos y a compartir el “amor a Dios con el amor a todos los hermanos”. Antonio García ha pronunciado un pregón tan emotivo como sincero y actual.
La precedió en el orden de intervenciones el sacerdote y vicario Jiménez Bárcenas que medió sobre la Cuaresma. Ha recomendado a los melillenses situarse junto a la Virgen María y San Juan, el más querido de los Apóstoles y, todos juntos, reflexionar sobre la fe.
El sacerdote malagueño, en el tiempo eucarístico de la Cuaresma, propone que “Dios toque el corazón de los cristianos” y apuesta por la Semana Santa de Melilla. Todo ello lo ha dicho a las autoridades, hermanos mayores de las Cofradías melillenses y un buen grupo de cristianos reunidos en la más noble estancia del Palacio de la Asamblea.
Música sacra. Se nota la labor de Vicente Mendoza a cargo de la Banda de Música y Orquesta Sinfónica. Tiene temple, cambia los ritmos con gusto. La selección instrumental es admirable y la complicidad con sus músicos, fuera de toda duda.
Dos clásicos para acompañar la función cristiana: Amargura y Nuestro Padre Jesús de la Flagelación. El maestro y sus mujeres y hombres los han ejecutado con brillantez, ternura -casi- y con una efectividad acústica sobrecogedora.