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Imbroda acude a la puesta en marcha del proceso de compactación de las cenizas resultantes de la incineración de basura

Además, anuncia que ya se está trabajando en la puesta en marcha del proceso de vitrificación de las cenizas para procurar su reutilización

Publicada en InfoMelilla el 9 de marzo de 2007

Carmen Gaona Sáez

El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, acompañado por el consejero de Medio Ambiente, Ramón Gavilán, ha acudido hoy viernes a la Planta Incineradora de Melilla para presenciar la puesta en marcha del proceso de tratamiento de cenizas, o lo que es lo mismo, de la primera de las dos fases de las que consta las obras de la Planta de Vitrificación de cenizas.

Tal y como ha explicado el presidente tras comprobar el funcionamiento de la planta, la construcción y puesta en marcha de esta primera fase, que ha sido llevada a cabo por la UTE Accina-Hermanos Marmolejo, ha supuesto un coste de 1,3 millones de euros aportados en un 77 por ciento por los Fondos de Cohesión y en un 23 por ciento por la Ciudad Autónoma.

Lo que se ha conseguido con esta primera fase del proyecto es permitir la reducción del volumen de las cenizas resultantes de la incineración de basura hasta en un 50 por ciento, así como llevar a cabo el ensacado en grandes bolsas a fin de facilitar su manipulación y transporte.

Tal y como ha explicado Imbroda, las cenizas son un elemento altamente contaminante, de ahí que sea necesario llevar a cabo un tratamiento y un depósito especial para evitar posibles vertidos. En este sentido, el presidente ha explicado que, una vez que las cenizas son compactadas en grandes sacos, éstos son transportados a Huelva y depositadas en las antiguas minas de Río Tinto, donde el efecto contaminante es mucho menor.

Respecto al gasto del transporte, Juan José Imbroda ha asegurado que es sufragado por Remesa, aunque “se retorna por parte del Ministerio”.

En total, son cerca de 1.000 las toneladas de cenizas que la Planta Incineradora de Melilla produce en un año. Una cantidad que, tal y como ha anunciado el presidente de la Ciudad, podrán ser tratadas directamente en Melilla cuando se ponga en funcionamiento la segunda fase del proyecto de la Planta Vitrificadora de Cenizas.

Para esta segunda fase, en la que la Ciudad Autónoma ya está trabajando, se precisa la instalación de grandes hornos con una combustión superior a 1.200 grados, que serán los encargados de transformar dichas cenizas en vidrio para su posterior reutilización.

Del que se trata es de lograr que dichas cenizas, que actualmente son transportadas a la península para su depósito, puedan ser tratadas en Melilla y se conviertan en un material útil para la creación de mobiliario urbano y de adorno.

De momento, y aunque ya se está trabajando en el asunto, el Gobierno local espera que esta segunda fase no sea una realidad hasta la próxima legislatura.