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Un arroz con pollo, conejo y magro sella el nuevo péríodo de mando

Joaquín Díaz Nieto es reelegido por aclamación presidente del Centro de Hijos de Melilla en el curso de la última asamblea

Los socios se reúnen a eso de las doce y media, se miran a los ojos y casi no hace falta romper papelillos para votar. Joaquín lo está haciendo de miedo, y sus directiva, también.

Publicada en InfoMelilla el 14 de abril de 2007

Salvador Ramírez

Joaquín Díaz Nieto renueva mandato al frente del Centro de Hijos de Melilla, la institución que fundara en los años sesenta don Eduardo León Solá. Ni un solo comentario crítico a su labor en la Asamblea General celebrada en los salones de la entidad de la Avenida de Castelar.

Todo perfecto, Joaquín y su equipo directivo han rescatado una historia muy bonita del asociacionismo melillense, que nace cuando estaba prohibido ser asociación.

Sábado por la mañana. Los socios se reúnen a eso de las doce y media, se miran a los ojos y casi no hace falta romper papelillos para votar. Joaquín lo está haciendo de miedo, y sus directiva, también, léase la lucha diaria de Pepe Burgos cerca de la Ciudad Autónoma.

La histórica institución mejora, gana espacios, sufre para poder pagar el alquiler del céntrico local pero subsiste porque son Hijos de Melilla, y sólo los Hijos de Melilla son valientes, respetuosos con sus tradiciones y mantenedores de sus tradiciones.

Asamblea, triunfo de Joaquín y un arroz de muchos quilates preparado por otro Joaquín, el señor Rosa, gastrónomo de categoría que ha capturado dos conejos, dos pollos y un puñado de magrete de cerdo y ha preparado un arroz de categoría con pocos avíos, para qué vamos a engañar.

Allí estaban Rafaelito, insoportable, Ángel Barrera, 'El Betis', tragando lo indecible, y, en general la buena gente del Centro de Hijos de Melilla. En ese fabuloso rincón de la Avenida de Castelar hay mucho melillismo, mucha buena gente.