Local
Con la Reina de la Casa, Lidia Gómez, a la cabeza
La Casa de Melilla en Almería celebra por todo lo alto la noche de San Juan con éxito acreditado de participación
Desde su privilegiado sitio, en pleno paseo marítimo, lleno a rebosar de almerienses, los melillenses de Almería, además de degustar las exquisitas viandas preparadas, podían ver todas las hogueras que se habían preparado en la playa.
Publicada en InfoMelilla el 24 de junio de 2007
La Casa de Melilla de Almería, tiene entre sus noches grandes y mágicas, la noche de San Juan, esa noche que siendo la más corta del año es la más grande, festivamente hablando.
Para los melillenses almerienses, la noche empezó sobre las once de la mañana, cuando con un soleado día, un grupo de mujeres, encabezadas por Antonia Ruiz, la responsable del “Chiriniguito”, empezaron a preparar los pinchitos, los chorizos y todo lo que por la noche se “planchará”. También a esa hora, empezó el melillense Paco Ruiz a preparar, como él solo sabe hacerlo, los más de sesenta litros de sangría que caerían por la noche.
Ya sobre las siete de la tarde, otro grupo, encabezado esta vez por el directivo responsable de los fogones Paco Moya, no tiene nada que ver con nuestro gran futbolista, acompañado de Manuel Ferrández, empezaron a preparar la plancha, el anafe, así como las mesas y sillas en la gran terraza que en pleno Paseo Marítimo de la localidad almeriense, tiene nuestra “embajada”, La Casa de Melilla en Almería.
Una vez caído por el horizonte nuestro sol, empezaron a llegar los comensales, que al final fueron casi todos los socios, más de doscientas personas, ocupando sus sitios en las mesas, entre los que se encontraba, también, Lidia Gómez, la recientemente elegida Reina de la Casa para este año 2007.
Sobre las nueve y media de la calurosa noche veraniega, allí en la orilla frente a Melilla, empezaron a salir, chorizos, morcillas, pinchitos, que no tenían nada que envidiarle a los mejores de Casa Sadía, y por supuesto, la gran estrella de la noche, ¡la rica y fresca sardina!.
Desde su privilegiado sitio, en pleno paseo marítimo, lleno a rebosar de almerienses, los melillenses de Almería, además de degustar las exquisitas viandas preparadas, podían ver todas las hogueras que se habían preparado en la playa, así como los fuegos artificiales y la hoguera oficial del Ayuntamiento de la ciudad de Almería.
Dado, no nos cansamos de repetirlo, la magnífica ubicación de la Casa, se acercaron algunas familias vecinas de Melilla, de vacaciones en la ciudad almeriense, familias que fueron magníficamente recibidas e invitadas a sentarse, por los directivos de esta Casa de Melilla, auténticos embajadores melillenses.
A la hora mágica, las doce de la noche y ya en el día de San Juan, fueron numerosos los socios que cruzaron los escasos veinte metros que separan la Casa de la orilla del mar, para acercarse a éste y mojarse, unos los pies y otros los ojos, coincidiendo, además con la salida de puerto del Ciudad de Santa Cruz de Tenerife, rumbo a la, por todos querida, ciudad de Melilla.
Aunque ya suene a tópico, pero siempre es verdad, a lo lejos, lejos y con alguna imaginación, se podían ver las llamas de las hogueras que ardían allá en el horizonte, en Melilla.
Después de ese pequeño baño, los melillenses de Almería siguieron, comiendo y bebiendo la rica sangría, cantando y evocando viejas historias, acaecidas casi todas en Melilla, hasta que al filo ya de las dos de la madrugada, el Chiringuito – se llama así al piso bajo - de la Casa de Melilla en Almería, cerró sus puertas, hasta una próxima ocasión, que, posiblemente, coincida ya con la Feria de Almería, antesala de la Feria melillense, en la que, este año, la Casa de Almería, también, estará presente, haciéndolo con una gran representación, unas cincuenta personas, encabezadas por su presidenta Lola Ruiz y entre las que se encontrará también, Lidia, su Reina.