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Emotivo y participativo acontecimiento

La Casa de Melilla en Almería rinde homenaje póstumo al socio y artista Roberto Serna, fallecido el pasado mes de abril

Con lágrimas en los ojos de todos los presentes, Lola Ruiz hizo entrega de una placa ofrecida por la Casa a Roberto, como agradecimiento a su gran humanidad, placa que fue recogida por uno de sus hijos, Cecilio.

Publicada en InfoMelilla el 14 de mayo de 2007

Francisco Aguirre

En el Paseo Marítimo de Almería, sede de la Casa de Melilla en la vecina capital costasoleña, se vivió el pasado fin de semana, un emotivo acto, aunque fue un acto que nunca se desea celebrar, el homenaje póstumo a uno de sus socios Roberto Serna, fallecido en el pasado mes de de abril.

En un salón repleto de socios, más de 100, y con la asistencia de Luisa Muñoz, viuda del homenajeado y sus cuatro hijos, empezó a las siete y media de la tarde, a dirigirse a los presentes Francisco Aguirre, en su calidad de Relaciones Públicas de la Casa, dando las gracias a todos por estar esa tarde allí, acompañando a la familia de Roberto y para rendirle un merecido homenaje.

Continuó diciendo que no sabría si podría hablar pues era mucho lo que quiso y admiró a ese hombre, al que conocía desde hace unos dos años en que él llegó a la Casa, pero que había intimado bastante con él, dijo también que en su faceta artística era muy tímido, pues casi le dio vergüenza cuando se le dijo que se estaban haciendo gestiones con el Ayuntamiento de Roquetas de Mar para que expusiera allí sus cuadros.

En sus breves palabras, que no tenía escritas, sino que salían directamente del corazón, recordó, también, a los presentes que al final del acto se clausuraría la exposición de acuarelas, exposición cuya inauguración se suspendió en señal de luto por el fallecimiento dos días antes de una nuera del pintor.

A continuación, dio paso a María del Carmen Fenoy, socia de la Casa que dio lectura a unas palabras escritas por ella para Roberto, el mismo día de su fallecimiento, destacando entre otras cosas que tuvo la gran suerte de fallecer el mismo día en que resucitó Cristo, el domingo de Resurrección. Mary Carmen Fenoy, entregó, a la viuda unos folios con el texto por ella escrito y que acababa de leer.

En este momento y con lágrimas en los ojos de todos los presentes, Lola, la presidenta hizo entrega de una placa ofrecida por la Casa a Roberto, como agradecimiento a su gran humanidad, placa que fue recogida por uno de sus hijos, Cecilio.

Posteriormente, llegó otro gran emotivo momento, la entrega a la viuda, en nombre de la Casa de Melilla en Almería de un albúm con todas las fotos y notas de prensa que la Casa tiene sobre Roberto Serna, fotos que él no había visto y su viuda tampoco.