Local · Semana Santa

Primera del serial cristiano tras la suspensión de la Pollinica

La Sentencia abre los desfiles procesionales con la elegancia y compostura propias de la Cofradía decana de la ciudad

La aportación de la Banda de Música Ciudad de Melilla es indispensable y brillante. Con la dirección de Vicente Mendoza, la marcha sacra se enriquece, sube enteros, luce.

Publicada en InfoMelilla el 3 de abril de 2007

Salvador Ramírez

Lunes Santo. Jesús está a disposición judicial. Ya no es libre. Le quedan jornadas de humillaciones porque nadie sabe a ciencia cierta qué hacer con el Hijo de Dios. Se ha convertido en un molesto problema que hay que atajar de raíz, pero sin cabrear al pueblo.

Indispensables
Indispensables

La Real Cofradía y Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores melillense sale en Lunes Santo para recrear aquel absurdo momento en el que Jesucristo comparece ante Poncio Pilatos, hombre que acabaría por abrazar al cristianismo.

Ha comenzado con retraso la procesión del Nazareno y cierta anarquía bajo andas porque Cristo y sus custodios bailaban más que desfilar, pero la cosa acabó cuando el capataz dictó instrucciones y, ahora sí, a la altura de Comandancia General, el trono cobró toda su compostura y elegancia.

Medio centenar de jóvenes -algunos muy jóvenes- se han dejado en pellejo bajo el bello producto imaginero del siglo XVII y autor desconocido, flanqueados por funcionarios de la Guardia Civil, cuyos representantes precedían, solemnes, el cortejo cristiano tras las hileras de nazarenos.

'La Sentencia' es uno de los pasos históricos de la Semana Santa melillense, una creación imaginera antiquísima, como se ha dicho, pero que cobra vida cada primavera cristiana. Pilatos hace muchas preguntas al Nazareno y sigue sin saber qué está juzgando.

En suma se trata de un aclamado baluarte de inquietudes e injusticias. Jesús sólo quiere que la gente sea generosa para que se eliminen los abismos sociales y eso predica: humanidad, justicia social, pan para todos, hambre para nadie.

La aportación de la Banda de Música Ciudad de Melilla es indispensable y brillante. Con la dirección de Vicente Mendoza, la marcha sacra se enriquece. Ya lo demostró en el Sagrado Corazón, cuando el pregón del hermano Miguel Ángel y quedó patente su arte en plena calle.

Mendoza es exigente y perfeccionista; en las paradas desciende a las filas y columnas de profesores para limar asperezas, dar instrucciones y cuidar el ambiente general de la agrupación. Ha sonado perfecto en Lunes Santo.

Jesús comparece ante la Justicia de la época, para desconcertar a jueces que, al final, acabarán lavándose las manos, como proclamando 'de lo que te pase, Mesías, yo no he tenido la culpa, que acabe este episodio cuanto antes'.

La Cofradía de Melilla la Vieja tiene fecha de nacimiento y referentes aún más históricos. Nace, gracias a Fray Basilio de Antequera, el 1661 pero rezó devota al Cristo de la Veracruz en 1.497 cuando el Hijo de Dios desembarcó en la Ensenada de los Galápagos. Fue una maniobra castrense y naval dirigida por don Pedro de Estopiñán y Virués.

Ya está Jesús en capilla. Estos próximos días vendrán interrogatorios, flagelaciones, torturas, difamaciones y martirios. Él ya lo sabía; lo supo seis años después de haber sido parido por María...iba a ser el hilo conductor de un Dios asqueado de su mundo. Jesús está preparado para sufrir y para morir.