Reportaje

La cultura se pone un bañador y se marcha a la playa de San Lorenzo de la mano de Simi Chocrón

Arte y participación en la cuarta edición del Concurso de Figuras y Esculturas en Arena

Publicada en InfoMelilla el 10 de julio de 2007

Salvador Ramírez y Agustín García

La playa sirve para muchas cosas; la primera, para bañarse y mitigar en lo posible los rigores de un verano que viene con muy malas intenciones, se va a sudar y mucho por aquello del cambio climático.

Sirve para admirar la naturaleza, para contemplar ese beso entrañable que se dan dos de sus principales elementos, el agua y la tierra.

Para los enamorados, la playa resulta fundamental porque, al amparo de toda esa belleza, las historias de amor cobran fuerza, son más sensibles. Ah, ¡qué noches aquellas de noviazgos a la luz de la luna y al pairo de un salitre embaucador!.

La playa sirve para hacer ejercicio físico, por aquello de atenuar el peso de la zancada y no dañar huesos o tendones. De paso, el que pueda luce palmito y se pega un pasteleo entre los bañistas a base de gemelo musculoso.

Y sirve la playa, también, para rendir homenaje a la cultura, concretamente a la modalidad de la escultura, como lo viene haciendo la Ciudad Autónoma.

Ya es el cuarto año de cultura en San Lorenzo. Los artistas locales imitan a los geniales hermanos Ojeda y sueltan su imaginación y creatividad en la creación de auténticas obras maestras en arenas.

Diago, incombustible artista melillense, maestro escultor, se ha quedado con el primer premio, pero han participado jóvenes, hasta niños en este noble arte en una edición caracterizada por el éxito de participación y el fracaso en la adjudicación de parcelas, a decir de algunos de los competidores.

Simi Chocrón debería cuidar unos detalles que parecen accesorios pero que son tan importantes como los premios o la propia trascendencia del evento. No topo va a ser salir en la foto, señora consejera de Cultura en funciones, hay que organizar mejor.

Pero lo anterior es una anécdota. Lo verdaderamente importante es el compromiso de los melillenses con el Concurso de Figuras y Esculturas en la Arena y la calidad de sus trabajos. Aquí, sí, sin paliativos, un diez como una casa para la Chocrón.