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La Delegación del Gobierno desmiente rotundamente las afirmaciones de Arturo Esteban y habla de "clara miseria política"

El delegado del Gobierno no ha ejercido ningún tipo de presión o influencia a la mencionada compañía naviera en ningún tipo de decisión respecto del ámbito en la que es competente.

Publicada en InfoMelilla el 28 de agosto de 2007

S.R./InfoMelilla.com

En relación con las declaraciones efectuadas esta mañana por el presidente del Partido Popular en Melilla, Arturo Esteban, en las que afirma que el delegado del Gobierno presionó a la compañía Acciona-Trasmediterránea en la planificación de las salidas de sus buques durante los pasados días, esta Delegación del Gobierno quiere puntualizar determinadas cuestiones.

La representación del Ejecutivo califica tales afirmaciones como "rotundamente falsas. El delegado del Gobierno no ha ejercido ningún tipo de presión o influencia a la mencionada compañía naviera en ningún tipo de decisión respecto del ámbito en la que es competente. Con estas declaraciones efectuadas por el dirigente del Partido Popular se ofende la competencia y profesionalidad del propio capitán del buque, del que se dice que era contrario a la salida del mismo".

La Delegación del Gobierno, "con su delegado a la cabeza, ha dedicado sus esfuerzos durante los pasados días en intentar paliar, de la mejor manera posible, la situación de los cientos de pasajeros que se vieron afectados por los trastornos ocasionados por la suspensión de parte del servicio de transporte marítimo debido a las condiciones meteorológicas sobrevenidas. Una labor que ha contado con la decidida colaboración de numerosas instituciones implicadas, a las cuales la Delegación del Gobierno quiere de nuevo mostrar su mayor agradecimiento".

La institución que dirige José Fernández Chacón entiende que "jugar con los sentimientos de los melillenses, como hace el señor Esteban en sus declaraciones al dar a entender que tanto la compañía como al Gobierno de la Nación no tienen en cuenta la salvaguarda de la integridad de los ciudadanos, supeditándola a otros intereses no revelados, son muestras de una clara miseria política, de alguien que debería de ser un responsable político cabal y que en cambio se dedica, con inusitado interés, a crear problemas mientras los demás se esfuerzan en resolverlos".