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Fue encontrada por unos niños en Falda de Camellos
La moneda judía del siglo I, pieza del mes, abre un fértil campo de investigación para conocer la llegada de los judíos a Melilla
Los protagonistas de la Diáspora constituían hace dos milenios el más numerso contingente del Pueblo de Israel y llegaron a desarrollar importantes comunidades en la ribera Mediterránea bajo el imperio romano.
Publicada en InfoMelilla el 3 de enero de 2007
La pieza seleccionada para enero por la Viceconsejería de Cultura que dirige Rocío Gutiérrez, es una moneda de bronce, procedente de Judea, y encontrada en Falda de Camellos por unos niños que la hicieron llegar al historiador, Claudio Barrio, el mismo que decidió donarla al Museo de Historia y Arqueología de Melilla.
Todo tiene su asociación de ideas. El futuro Mueso Sefardí y Bereber va a ser una realidad en 2007 y la moneda judía del siglo I de nuestra era será uno de sus contenidos emblemáticos, según ha confirmado la viceconsejera de Cultura.
¿Hubo cultura judía en Melilla en los albores de la era cristiana, 100 años después de que Jesús naciera, unos 70 tras su muerte?. De ello se encargarán los investigadores en próximas excavaciones. De momento, la moneda judía llegó a Rusaddir y aquí se encontró.
¿Por qué judía?. No es la primera moneda de estas características analizadas por Claudio Barrio y Fernández de Luco. Una muy parecida fue conseguida por el historiador en Cazalla de la Sierra en 1985 y, con la colaboración del recordado León Levy, la hizo llegar al Museo de Jerusalén. Allí sigue.
Sorpresa Cuando Barrio observó la moneda de Falda de Camellos, quedó sorprendido. Él cree que esas monedas llegaron a Occidente acompañando a las comunidades judías de la Diáspora que dejaron Palestina.
Cree quien dentro de días va a ser nombrado Protector del Patrimonio de Melilla que “esos grupos pudieron llevar consigo este tipo de monedas, de escaso valor, como recuerdo de su lugar de procedencia, por su valor sentimental y no por motivos comerciales”.
Claudio Barrio ve alguna semejanza entre esta actitud y la de los judíos que fueron expulsados de Toledo por los Reyes Católicos en los siglos XIV y XV. Pero no es lo mismo. El erudito aclara a InfoMelilla., que los hebreos toledanos esperaban volver a sus casas y estos semitas de principios de siglo sólo conservaron el bronce como recuerdo.
Los protagonistas de la Diáspora constituían hace dos milenios el más numerso contingente del Pueblo de Israel y llegaron a desarrollar importantes comunidades en la ribera Mediterránea bajo el imperio romano.
Rocío Gutiérrez se hace eco de las opiniones del historiador y cree que “el hallazgo de esta pieza en nuestra ciudad es un signo inequívoco de que la presencia en Melilla de la comunidad judía puede retrotraerse hasta momentos tan tempranos como el siglo I d. C..
La pieza del mes de enero no sólo es un símbolo temporal sino una fuente de investigación, recién abierta, que puede cambiar de raíz las teorías sobre la llegada de los hebreos en Melilla. Puede contemplarse en el Museo con claridad gracias a una ampliación de la pieza realizada por Mustafa Arruf. Cuanto menos, la moneda es inquietante desde el punto de vista histórico.