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Exaltación a la Mantilla Española

Los cristianos melillenses comienzan a sentir la más intensa fe en los previos de la Semana Santa

El fin de semana ha sido intenso y lo ha sido con una asociación, Solera Flamenca, presidida por Pepe Pozo, que abre incondicionalmente sus puertas a los actos cuaresmales.

Publicada en MeliYa el 13 de marzo de 2007

Salvador Rámírez

Los cristianos melillenses están de enhorabuena porque la Semana Santa ha comenzado. No todo es procesión y estación de fe. Es lo más importante pero no menos trascendental es explicar el espíritu que rodea a la Semana de Pasión y Muerte de Jesús de Nazaret.

Todas las cofradías melillenses se vuelcan en el episodio anual de dolor y Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima del Rocío no podía ser menos.

El fin de semana ha sido intenso y lo ha sido con una asociación, Solera Flamenca, presidida por Pepe Pozo, que abre incondicionalmente sus puertas a los actos cuaresmales y, en definitiva, a cualquier institución melillense que requiera la capacidad y servicios de su coqueto local social.

Los hombres y mujeres del Cautivo y de Jesús de la Flagelación, al amparo y visto bueno de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa, han exaltado a la Mantilla Española, prenda unida indisolublemente al mejor protocolo del Estado y a sus principales acontecimientos.

Se ha contado con la participación de un sacerdote bueno, Rafa Pérez Pallarés. El padre Rafael es muy querido en Melilla pero 'nos lo quitó' el Obispado precisamente por bueno y eficaz. Fue párroco de San Francisco Javier y arcipreste de la Vicaría y no duda en volver a Melilla cuando se le pide.

Fue presentado por otro sacerdote admirable, Manolo Jiménez Bárcenas, que dicho así suena a compadreo pero que no es sino el máximo responsable de la Iglesia en Melilla, el vicario episcopal. Lo que pasa es que disfruta haciendo amigos en su labor de apostolado.

El amigo Rafa Pérez habló en Solera Flamenca de la fe cristiana y del papel integrador que juegan en este ámbito las cofradías. Estuvo brillante -porque es brillante- y contagió a todos de ese batallador y joven espíritu cristiano, respetuoso, tolerante y solidario.

La exaltación a la Mantilla Española corrió a cargo del hermano mayor de la Cofradía de la Flagelación, Juan Antonio Ramos Vidal y directo colaborador de Gregorio Castillo en la Agrupación de Cofradías.

Ha cerrado el fin de semana cristiano en Solera el propio gestor delegado de la Cofradía del Cautivo y presidente de la Agrupación de Cofradías, Gregorio Castillo, hablando sobre la institución que con tan buena mano dirige.

Emerge la fe -acaso dormida en algunos períodos- y ganan las costumbres y tradiciones populares de Melilla. Ya no se procesiona el Cristo de la Vera Cruz en la muralla de Levante pero, 500 años después, miles de melillenses siguen llorando la muerte del Hijo de Dios y su posterior y gloriosa resurrección.