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En Regulares de Melilla 52, el 60 por ciento de la tropa es de credo musulmán

Los soldados de confesión musulmana se concentran en las guarniciones de Melilla y Ceuta por una cuestión económica

El diario El País recoge un interesante reportaje que deja a las claras la fidelidad de la tropa profesional de confesión musulmana a la bandera que han jurado antes de ingresar en el Ejército.

Publicada en InfoMelilla el 15 de enero de 2007

S.R./InfoMelilla.com

En la 2ª Compañía del Grupo de Regulares 52, donde estaba destinado Benaisa, más del 60% de los soldados son musulmanes.

Aunque no hay estadísticas oficiales, un mero repaso a los apellidos revela que al menos un tercio de los 8.000 militares destinados en Ceuta y Melilla tienen origen marroquí.

Huelga decir que la proporción es mucho menor entre los mandos que en la tropa, según informa en un reportaje la edición digital del diario El País.

El Ejército alega que no puede hacer nada por evitar esta situación. Se trata de jóvenes con nacionalidad española, ya que la presencia de extranjeros se limita a los hispanoamericanos y ecuatoguineanos, y a nadie se le pregunta su religión cuando ingresa.

El hecho de que se alisten en mayor proporción que sus vecinos cristianos obedece a razones sociales más que culturales: los musulmanes son mayoría entre los sectores más pobres.

Preocupante Lo preocupante, admiten mandos militares, es que se concentren en las guarniciones de Ceuta y Melilla, en vez de diluirse en el conjunto del Ejército. La causa, de nuevo, es económica.

Los militares destinados en Ceuta y Melilla cobran, aproximadamente, un 30% más que sus compañeros. Para los residentes en la Península, se trata de un estímulo para trasladarse a las plazas norteafricanas. Para los residentes en Ceuta y Melilla es un freno ante cualquier tentación de moverse de allí.

Según un responsable militar, Defensa estudia fórmulas para estimular la movilidad de este colectivo. Por ejemplo, obligando a cambiar de destino cuando se firme un segundo contrato con el Ejército.

La pregunta, aunque nadie se atreve a formularla, es si estos soldados mantendrían su lealtad a España en caso de guerra con Marruecos. La duda no procede sólo de sus orígenes culturales o religiosos, sino del hecho de que la mayoría tiene lazos familiares e incluso una segunda vivienda al otro lado de la frontera.

A Benaisa la pregunta la resulta casi ofensiva: "Mis compañeros y yo juramos defender la bandera española hasta la muerte y lo habríamos hecho. Sin dudarlo".