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El orden y la seguridad han presidido la Cabalgata de Reyes

Más de 10.000 melillenses se echan a la calle para recibir a los Reyes Magos de Oriente y cerrar con broche de oro el ciclo navideño

La Cabalgata de 2007 ha sido un éxito de variedad de presencias artísticas -aunque se han echado en falta las fanfarrias de Levante- y una soberana lección de orden en la que Cuerpo Nacional de Policía y Policía Local pueden repartirse por igual el triunfo logístico.

Publicada en InfoMelilla el 6 de enero de 2007

Agustín García González

Melilla se echó a la calle y, además, como predijo la viceconsejera de Festejops, Carmina San Martín, sin distinción de etnia o credo, todo el mundo, a la calle para recibir a los Reyes magos en el Puerto y acomañarles más tarde por las calles del centro.

Las cohortes de Roma
Las cohortes de Roma

La Policía Local habla de más de 10.000 melillenses pendientes de Sus Majestades y puede ser un dígito más que correcto por cuanto no cabía un alma en el Triángulo de Oro.

Las dos preocupaciones seculares de Carmina San Martín -el orden y la participación- quedaron expeditas.

La Cabalgata de 2007 ha sido un éxito de variedad de presencias artísticas -aunque se han echado en falta las fanfarrias de Levante- y una soberana lección de orden en la que Cuerpo Nacional de Policía y Policía Local pueden repartirse por igual el triunfo logístico.

Los hechos comienzan en torno a las cinco de la tarde cuando los Reyes Magos -imponente presencia- llegaban a bordo del remolcador a la rada melillense.

Puerto abarrotado y el presidente de Melilla, como es de protocolo, presente para recibir a tan egregios personajes.

La Cabalgata en sí ha recuperado la carroza de los Picapiedra, ha incluido -a pesar de su nórdico origen- a Papá Noel, se ha acordado del mítico Egipto y hasta de los Juegos Reunidos Geiper.

Muy bien las bandas de cornetas y tambores y, como siempre, triunfadores los miembros de la Juvenil Band, Paquito el Chocolatero, incluido.

El orden y la seguridad han brillado como ha brillado la labor de los trabajadores de Fomento de Construcciones y Contratas que limpiaban las calles de Melilla situados detrás del coche de asistencia sanitaria.

Lo dicho, broche de oro a las Navidades y, como una imagen vale más que 100 o 1000 palabras, cerramos el grifo del verbo y damos paso al magnífico reportaje de Agustín García.