Opinión

Melilla y su proyección paradiplomática

Publicada en InfoMelilla el 3 de julio de 2007

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de José Manuel Pérez Avilés, no del portal.

José Manuel Pérez Avilés

A propósito de algunas noticias difundidas ayer y hoy en distintos medios informativos locales y nacionales relativas a una próxima nueva cumbre-encuentro bilateral España-Marruecos, a celebrar en Toledo el Lunes día 9 de Julio/07, en la que no figuran incluídas las Ciudades Autónomas de Melilla y Ceuta, nuevamente se crea cierto malestar, también perceptible, al menos en buena parte de la población melillense, al repetirse esta “falta de invitación” a estas reuniones. A mi respetuoso entender, es evitable, debiéndose plantear nuestro muy competente Ministerio de Asuntos Exteriores la posibilidad de que Melilla pueda estar presente en esa reunión, item más cuando, al parecer, el tema central a debatir será el de la repatriación de menores no acompañados, circunstancia ésta que muy especialmente Melilla siente, sufre, acoge y atiende como mejor puede en todos los sentidos. No proporcionar esta solución de invitar a Melilla a acudir a Toledo pondría de relieve que se está fuera de órbita o fuera de realidad en dicho Departamento pues quienes mejor conocen este tema quedarían inexplicablemente fuera de la reunión.

Entendiendo ser necesaria la entrada de ideas con verdadero significado innovador, introduzco el concepto de la paradiplomacia como proyección interrelacional/interterritorial de Melilla. Es un novísimo concepto en el argot de las relaciones internacionales. Consiste en una internacionalización de las regiones con el otorgamiento de capacidad suficiente a los municipios, estados o regiones y empresas privadas de dialogar directamente con otras partes del mundo, tratando de resolver sus problemáticas locales. Distintos autores discurren y reflexionan sobre la paradiplomacia, cito algunos, Baglietto, Paez, R. Mateos, I. Duchacek, M. Reyes, M. Morales, J. Kincald, etc.

Tal como estos autores manifiestan, la paradiplomacia se ocuparía de las necesidades autonómico/locales, se orientaría a la “low politics”. La Diplomacia, propia de la competencia del Ministerio de Asuntos Exteriores, seguiría ocupándose de la “High Politics”, de la “Alta Política”. La Diplomacia se encargaría de la visiòn global del pais, de la política exterior, que sigue siendo prerrogativa de los gobiernos centrales, y la paradiplomacia, una especie de “minipolítica exterior”, se ocuparía de las necesidades locales, pudiendo hacerse actividades internacionales que irían en provecho de sus regiones o comunidades, resolviendo asuntos perentorios de importancia regional y temas políticos “de segundo nivel” que el Estado no ha podido implementar, con el propósito de identificar intereses comunes y reflejarlos en acuerdos de cooperación. Con la paradiplomacia también se busca aminorar la burocracia que conllevan las acciones concertadas formalmente por vía diplomática, ya que se hace más expedita la ejecución del acuerdo pautado directamente entre una entidad determinada de un Estado con otra organización recíproca en el otro Estado.

No haciendo más extenso este artículo, creo que “invitarnos” a Melilla, y Ceuta, a la próxima nueva cumbre España-Marruecos en Toledo el 9 de Julio, implicaría nuestra “integración” y la oportunidad de que podamos ser considerados y de que nuestros intereses sean tomados debidamente en cuenta. Esta circunstancia por si sola ya sería razón suficiente para trabajar en ese nuevo objetivo de nuestra proyección paradiplomática. A ello se sumarían colaboraciones y complementariedades de toda índole, se crearía y se desarrollaría la necesaria atmósfera de paz y cooperación y se producirían todas las sinergias que los auténticos procesos negociadores traen aparejados, como ocurre cuando existe la conciencia que los destinos de los unos y los otros, a uno y otro lado de la frontera, pasan a estar íntimamente entrelazados y a ser por lo mismo interdependientes y solidarios entre sí. Por ello creo que es viable la “invitación” a Toledo, como creo que nos beneficiaría a todos por igual. En cualquier caso, va siempre nuestro agradecimiento por adelantado manteniéndonos seguros en la confianza de que se harán todos los esfuerzos necesarios que posibiliten a Melilla ser y estar en ese encuentro bilateral.