Reportaje

Nacho Romero, pívot del Melilla Baloncesto: "Igual me equivoco pero soy 2,13 metros de buena persona"

El jugador atiende a corazón abierto a InfoMelilla.com y se confiesa enamorado de la ciudad.

Publicada en InfoMelilla el 23 de febrero de 2007

Salvador Ramírez

Es un tío de una vez. Un caballero de los de antes pero actualizado al siglo XXI, Nacho Romero, Juan Ignacio Romero, natural de Los Pedroches, Córdoba, jugador de baloncesto, 2,13 metros de altura y dechado generoso de bondad.

Tiene narices,. Se ha enamorado de Melilla y aquí va a acabar una carrera deportiva que pasó por el Real Madrid de los buenos tiempos y de la Selección Española. Es un mal bicho jugando a los chinos con sus amigos. Casi nunca pierde, aunque el periodista lo ha visto palmar en un par de ocasiones.

Maite es su novia. Se dedica a la docencia, curra en Sevilla es guapa, pizpireta, amable y culta. Dice Ricardo Fernández -el mejor amigo de Romero en Melilla- que comparten un piso en Triana de muchos quilates.

Quiere a su Nacho porque está enamorada del gigante y le visita cuando puede. Viene con 'Chulo' un precioso perro que igual le hinca el diente lo mismo a una chuleta de janlufo que a un plato de arroz. Es un yorkside bonito que domina el arte de la simpatía de manera sin igual. Viéndole a los pies de su dueño, parece un insecto.

Romero vino a Melilla a ganarse la pasta de una temporada, pero se va a quedar un buen tiempo, justo hasta que acabe su carrera deportiva. Acaba de firmar por dos temporadas por el Melilla Baloncesto, serán sus dos últimas temporadas profesionales.

Es un lujo para Melilla. El techo del Melilla Baloncesto es un ser humano de excepcionales condiciones. Sólo cuatro preguntas, por favor, Juan Ignacio.

-Es gratificante convivir con un internacional tan al acceso. -Yo he sido internacional, jugador del Madrid y tengo la suerte de ser pívot del Melilla Baloncesto.¿Accesible?. Pues claro, soy una persona que tiene sus obligaciones en la cancha y sus necesidades sociales fuera de ella. Créame, me va bien dentro y fuera de le cancha. Tengo amigos en Melilla que me han marcado.

-Deportivamente hablando, se le ve sobrado, agresivo, poderoso. Usted está ya mayor para eso. -La edad es relativa. Tengo 33 años pero bien conservados. Las lesiones me han respetado más o menos y cuido de mi forma física. Tampoco soy hombre de excesos. Pero, por encima de todo, está el baloncesto, es mi pasión, mi vida. Si midiera 50 centímetros menos, sería base.

-Melilla nada tiene que ver con el Real Madrid o la Selección Española. -Yo llegué e esta hermosa ciudad hace años para cumplir un compromiso profesional. Ahora soy un melillense más. Amo a estos 12 kilómetros cuadrados. Estoy muy a gusto, tengo amigos de categoría, vivo bien. Recuerdo al Real Madrid, al Caja San Fernando, a la Selección Española, pero vivo en la gloria. La evocación de tiempos pasados es bonita pero no frustrante.

-¿Qué encontraremos en el perfil humano de Nacho Romero?. -Un ser humano normalete, deportista, fiel a su palabra y a sus compromisos, terriblemente disciplinado y promotor de momentos de convivencia y camaradería. Oiga, igual me equivoco, pero creo que soy 2,13 metros de buena persona.