Reportaje

'Policía Local de Melilla, sus orígenes y evolución', una obra de arte de José Nieto Egea

Publicado por la Ciudad Autónoma para mejor gloria de la historia de Melilla

Publicada en InfoMelilla el 9 de mayo de 2007

Salvador Ramírez

La Consejería de Cultura y el Servicio de Publicaciones de la Ciudad Autónoma han engrandecido los testimonios históricos del último siglo melillense con la publicación de 'Policía Local de Melilla, sus orígenes y evolución'.

Todo un acierto, de la mano del policía local, José Nieto Egea, su autor, que enriquece con imágenes y documentos inéditos, las referencias históricas de un cuerpo de seguridad nacido hace un siglo.

Es un libro amable, se deja leer, encandila e informa con mucha puntualidad y frescura de la historia de la antigua Guardia Urbana Municipal.

Bien maquetado, sabia y docentemente escrito por Egea, es una joya bibliográfica de la que puede presumir la Ciudad Autónoma e imprescindible en la biblioteca de cualquier melillense preocupado por su historia.

Lo dice el propio presidente de Melilla en la presentación de la obra de Nieto Egea: “cien años de historia de la Policía Local significan un siglo del propio transcurrir de la ciudad en sí, suponen el periodo en el que se establecieron las estructuras urbanas y se conformó la sociedad cuyo legado es la actual”.

El mandatario autonómico no puede, por menos, sino “expresar mi admiración porque la Policía Local siempre supo estar a la altura de las circunstancias y al unísono con cada época para poder, como así ha sido y estoy seguro que seguirá siendo, prestar un servicio eficaz a toda la ciudadanía haciendo conjugar el disfrute de derechos con el cumplimiento de los deberes”.

Simi Chocrón, la consejera de Cultura e impulsora de la publicación se remonta al siglo XIX: “desde aquel año de 1893 en el que se crea al Cuerpo, con seis guardias titulares y tres suplentes, su evolución ha sido continua y acorde a las necesidades que la sociedad melillense vino demandando”.

El espíritu de la Policía Local, nos lo recuerda José Nieto Egea, no es otro sino el siguiente: “el guardia municipal debe aspirar a ser obedecido por la persuasión y el razonamiento y no por la fuerza que sólo se usará en caso de imprescindible necesidad de defenderse. Por lo tanto, nunca debe contestar a la injuria con la injuria, ni la amenaza con la amenaza; al contrario, debe considerarse superior al que le ofende y no ponerse a su nivel”.

Colaboración especial de José Marqués