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Seguridad vial para reducir los índices de siniestralidad

Ramón Antón participa activamente en la presentación de un informe que busca conjugar la seguridad vial y el medio ambiente

El informe BASMA 2006 pretende ser la referencia en la que se reflejen los resultados de los esfuerzos tecnológicos y las políticas de mejora del parque de automoción, y va dirigido tanto a las administraciones públicas como a los distintos agentes económicos y sociales intervinientes.

Publicada en InfoMelilla el 9 de julio de 2007

S.R./InfoMelilla.com

El pasado día 4 se presentó en Madrid en el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo el infome BASMA 2006 sobre la disposición que tiene el actual parque de automoción para la seguridad vial y el medio ambiente. Al acto organizado por la Fundación Instituto Tecnológico para la Seguridad del Automóvil (FISTSA), asistió como miembro del Consejo Superior de Tráfico y Seguridad de la Circulación Vial el Consejero de Seguridad Ciudadana, Ramón Antón Mota.

El informe BASMA 2006 pretende ser la referencia en la que se reflejen los resultados de los esfuerzos tecnológicos y las políticas de mejora del parque de automoción, y va dirigido tanto a las administraciones públicas como a los distintos agentes económicos y sociales intervinientes. En el acto de presentación participaron dos patronos de la Fundación Instituto Tecnológico para la Seguridad del Automóvil –el director general de Desarrollo Industrial del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y el director general de Tráfico.

Renove El Informe Basma 2006 (Barómetros de Seguridad Vial y Medio Ambiente), elaborado por la Fundación Instituto Tecnológico para la Seguridad del Automóvil (Fitsa), apuesta por fomentar un Plan Renove basado en la seguridad vial como método para reducir la siniestralidad.

En los últimos 15 años, el número de vehículos en uso ha aumentado un 63 por ciento y la movilidad del parque un 96,9 por ciento, mientras que se ha reducido el número de heridos graves (-57,2 por ciento) y el número de fallecidos (-34,6 por ciento). Estos datos demuestran que el parque actual presenta un buen potencial para proteger a las personas, pero no para evitar los accidentes. «Es decir, que mientras el número de accidentes se triplican, las consecuencias de éstos disminuyen», explicó en una de las ponencias, Agustín Aragón Mesa, secretario general de Fitsa.

El Informe Basma 2006 estudia la presencia en el parque rodante y en la oferta actual de vehículos de 16 tecnologías de seguridad y analiza sus capacidades para mejorar la siniestralidad vial. Además, examina el grado de implantación de este tipo de tecnologías y demuestra que algunos sistemas, con casi 50 años de antigüedad como el limitador de velocidad, hoy sólo están presentes en el 7 por ciento de los coches o que el “avisacinturones” sólo se encuentra en la cuarta parte de los automóviles matriculados en 2006.

De este informe se infiere que los costes de la siniestralidad en la carretera representan casi el 2 por ciento del PIB nacional, es decir, unos 16.000 millones de euros al año. Si se consiguiera reducir el 10 por ciento de los costes de la siniestralidad, se ahorrarían unos 1.600 millones de euros anuales.

Medio Ambiente En cuanto al medio ambiente, el Informe Basma 2006 manifiesta que las emisiones de gases de efecto invernadero, más conocidas como CO2, se han duplicado entre 1990 y 2004, mientras que la de contaminantes atmosféricos de concentración local ligados al tráfico se han reducido en más de la mitad. Como dato, el 72 por ciento de los turismos causan el 49 por ciento de las emisiones de CO2 mientras que los camiones (el 3,5 por ciento del parque) causan el 35,5 por ciento.

En el ámbito del Comercio, el informe sugiere modificar la actual estructura de la etiqueta energética para que realmente sirva como información al ciudadano. Hoy se da la paradoja de tener mejor calificación un vehículo más contaminante que otro por considerarse en categorías/gamas distintas.

Además, se recomienda promover que la etiqueta esté en los vehículos expuestos/ofertados igual que está en los equipos electrodomésticos y un plan Renove selectivo para alcanzar un porcentaje del parque de bajo o muy bajo nivel de emisiones a través de un incentivo en base al diferencial entre las emisiones sustitutivas y las sustituyentes. Es decir, tener en cuenta no sólo el vehículo que sustituyes, sino por cuál lo sustituyes.

De forma similar a la renovación de flotas cautivas en el caso de la seguridad vehicular, las flotas oficiales deberían ejecutar acciones ejemplarizantes y penalizar el uso de los grandes emisores al menos en el ámbito urbano, o por la vía de la fiscalidad, como se está intentado en otros países.