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Duras críticas de la diputada cepemista en funciones
Salima Abdeselam (CpM) analiza el proceso electoral y acusa a Juan José Imbroda de "manipulación de la realidad"
"No entendemos cómo es posible que el señor presidente de todos los melillenses insista en asustar a los ciudadanos con este Apocalipsis de terribles consecuencias para los que habitamos esta tierra".
Publicada en InfoMelilla el 20 de junio de 2007
Salima Abdeselam
El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, declaraba ante los medios de Comunicación y un "mogollón" de pantallas de televisión que, por fin, el Consejero de Seguridad Ciudadana (en funciones, claro está) ha podido continuar con la marcha de la segunda fase del proyecto de las cámaras que van a vigilar la ciudad como si del "Gran Hermano" se tratara.
Esto, que no debería de sorprender habida cuenta de un Gobierno en funciones que, mientras se constituye la nueva Asamblea de Melilla seguirá velando por la normal marcha de los asuntos de la Ciudad, se ve empañado por las declaraciones de Imbroda en el día de hoy, quien asegura que CpM ha "paralizado a todos los melillenses para tapar un fracaso enorme" ante sus electores "y quienes les han ayudado".
Una aseveración que, como volvemos a repetir (y no nos cansaremos de hacerlo) es pura manipulación de la realidad pues, como ya se ha dicho, la ciudad sigue trabajando de manera normal hasta que se constituya la nueva Asamblea que, a todas luces, seguirá teniendo el color del Partido Popular. A las pruebas me remito: El Consejero de Seguridad Ciudadana está trabajando en la segunda fase de la instalación del sistema de vigilancia, sin que nadie o nada se lo impida...
No entendemos cómo es posible que el señor presidente de todos los melillenses insista en asustar a los ciudadanos con este Apocalipsis de terribles consecuencias para los que habitamos esta tierra, ya que en sus manos (y las de su ejecutivo) ha estado el Gobierno de la Ciudad durante casi ocho años, lo sigue estando durante el periodo "en funciones" y, con toda seguridad, seguirá teniéndolo durante otros cuatro años.
El hecho de que CpM presente un recurso ante el TSJA para impugnar las elecciones, no significa, ni nunca significará (gracias a las leyes que nos protegen) una "paralización" de la ciudad en ningún sentido, a no ser que el gobierno que se encuentra en funciones, sea de un color totalmente opuesto al resultante de las elecciones, con lo que muchos de los proyectos podrían paralizarse una vez la nueva Asamblea (de otro color) se constituyera (que no es el caso).
La única diferencia que puede marcar el TSJA es, en todo caso, la subida de un nuevo diputado del color de CpM a la Asamblea dejando al PP con 14 diputados en vez de 15.
Esto que parece trivial, no lo es en absoluto. CpM se ha quedado a puertas de conseguir este sexto diputado (muy pocos votos de diferencia), y con la resolución del TSJA podrían anularse algunos votos que fueron a parar al PP, con lo que CpM subiría automáticamente este escaño que casi consigue. De ser así, por supuesto, la cosa cambiaría muy poco en la Asamblea (el PP seguiría con mayoría absoluta), pero mucho en cuanto a política y de cara a los ciudadanos.
Hay que recordar que CpM ha perdido dos diputados en el Pleno, pero lo hace con un margen tan insignificante que "casi" podríamos decir que el PP ha perdido un diputado y CpM lo mismo, en favor del PSME que sube dos escaños en firme. La cadena de declaraciones que el PP ha ido haciendo, desde su presidente regional Arturo Esteban, pasando por el portavoz del Gobierno y de la Asamblea, señores Conesa y El Barkani, hasta el mismísimo Imbroda, se volverían contra ellos mismos, al haber calificado los resultados de CpM como de "desastre absoluto".
De fallar el TSJA a favor de CpM, lo más probable es que se produzca la eliminación de los votos por correo "sospechosos", y una vez aplicada la ley D'Hont de nuevo, el resultado podría ser el mencionado anteriormente.
El PP entonces habría sufrido un "varapalo" equiparable al de CpM, y lo que es más problemático para el PP, la representación general de la Oposición al gobierno de Imbroda habría crecido en número (14 frente a 11), lo que le quitaría credibilidad a su gestión y al apoyo que los melillenses le han dado a su candidatura.