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Medio millar de melillenses aclaman al grupo

'Tributo a Sabina' se convierte en el plato fuerte del verano melillense tras su incontestable triunfo en Puerto Noray

Había expectación por ver a Antonio Ferrer, Juanjo Rojas, Raúl Belmonte, José Ángel González 'Rayo' y a los hermanos Berenguer rindiendo homenaje al genial cantautor madrileño. Ha merecido la pena esperar.

Publicada en InfoMelilla el 3 de agosto de 2007

Salvador Ramírez

Tenía -acaso siga teniéndolo- Paco Infante un programa denominado 'Esto salpica', nombre que venía a dar a entender que la gente iba a sorprenderse con el contenido de su creación. Gran tipo, buen comunicador, el Infante.

Lleno a rebosar en el 'Bribón'
Lleno a rebosar en el 'Bribón'

Esto está salpicando ya. Me refiero a 'Tributo a Sabina', un espectáculo que acaba de derramarse en el verano melillense gracias a la certera labor de seis músicos de aquí. Lamento no poder ser objetivo -aunque lo intentaré- porque todos los creadores de 'Tributo a Sabina' son amigos íntimos cuando no familiares directos. Este oficio tiene ésto, a veces tienes que escribir hasta de tu casa.

Había expectación por ver a Antonio Ferrer, Juanjo Rojas, Raúl Belmonte, José Ángel González 'Rayo' y a los hermanos Berenguer rindiendo homenaje al genial cantautor madrileño. Ha merecido la pena esperar, bien pagada está la citada expectación. Son el espectáculo del verano.

Se han inventado a un Sabina remozado, muy joven, y hasta han tenido la osadía de heavymetalizar baladas como 'Princesa'. Han actuado en el 'Bribón' y antes de terminar ya tenían contratadas unas cuantas actuaciones para el verano. Sólo porque han deslumbrado al más de medio millar de personas que se dio cita en el local de Miguel Lence y Mari Carmen e inmediaciones.

Los pijos hablan en la actualidad del fenómeno de lo interactivo; a los talludos nos gusta más decir participación. Eso es lo que hace el grupo: tirar de temas más que conocidos, interpretarlos a la perfección con su toque de creatividad y originalidad y pasar palabra al respetable para que también interpreten, para que se lo pasen tan pipa como los músicos.

Magistral El Ferrer está en su sitio, es decir, magistral. Canta muy bien Antonio pero, es más, contagia entusiasmo, simpatía. Es empático porque con su guitarra -rompió una de las dos que llevó al puerto- y su saber estar deleitó a los melillenses porteños de la madrugada del viernes. Tío grande éste que se está buscando la vida en Madrid.

El señor de los teclados se llama Rojas Ruiz, Juanjo. A este muchacho le falta horizonte y le sobra sentido artístico. Si el doncel Rojas viviese en Broadway, tendría más pasta que una fábrica de macarrones. Bien, amigo, se nota cuando se dirige bien desde un piano o artilugio alternativo.

José Ángel González 'Rayo', el señor de los timbales, es heavy, pero su condición metálica no le impide, sino todo lo contrario, acompasar ritmos que van desde el pop a la balada, pasando por el blue. Magnífico cómplice de sus compañeros, la rotundidad de 'Rayo' acaba siendo decisiva en cualquier puesta en escena que se precie. Fenomenal.

Raúl Belmonte, al bajo. Vamos a ver: podría haber estado a la rítmica, o a la pandereta, o al trombón si terciárase porque a Raúl le dan una campana e interpreta el Himno Nacional en do menor 'piano ma no troppo'. Es un pedazo de músico y, además, con sinigual maestría se comunicó cordialmente con su público.

Los hermanos Ramírez Berenguer son mis hijos. ¿Comprenden lo difícil de la objetividad de la que hablaba al principio del reportaje?. Bien, Salvador, a sus 22 abriles, puede presumir de ser uno de los mejores guitarras solistas de Melilla. No presume pero sus arpegios y punteos lo delatan; su mano izquierda es un prodigio, la derecha es un bálsamo.

La niña María José -tres abriles más a sus espaldas- canta, baila, ríe y no pierde de vista a Ferrer para doblarle con elegancia y poderío en las estancias más comprometidas de los temas de Sabina. Está muy suelta, muy sobrada, disfruta, como sus compañeros, cuando está segura de que, desde el escenario, se ofrece calidad.

Bueno, termino. 'Tributo a Sabina' es una creación de muy buen gusto y para todos los públicos. Vuelve al Bribón el próximo jueves, 9 de agosto, pasará por el Club Marítimo, por la Playa de los Cárabos y por la Feria de Septiembre. De verdad, no es pasión, no se lo pierdan, merecen la pena esta pandilla de sanos golfos y mejores músicos.