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En la sede trianera de la casa regional

Ulises Bidón Vigil de Quiñones pronuncia un emocionante pregón de Semana Santa en la Casa de Melilla en Sevilla

Por sus venas corre sangre melillense, ya que en Melilla nació su madre, Pura, hija del que fuera Director Médico del Hospital Militar el Doker de Melilla en los años 20, Rogelio Vigil de Quiñónes.

Publicada en InfoMelilla el 18 de marzo de 2007

Casa de Melilla en Sevilla

Cuando los naranjos empiezan a florecer y su olor a azahar embriaga el aire mezclándose con el incienso, la Semana Santa llama a las puertas de Triana, donde las Hermandades de Penitencia, La O, El Cachorro, San Gonzalo, San Benito, La Estrella, La Esperanza de Triana, están tan arraigadas.

La Semana Santa en Sevilla se vive durante todo el año y las Hermandades trabajan día a día, y se empiezan a ver a los costaleros por las noches practicando para el gran día, solo se oye el sonido de su respiración y el arrastre de sus zapatillas por el suelo.

En la Casa de Melilla, trianera como la que más, no podía faltar el VI Pregón de Semana Santa, este año ha sido dado por el Ilustre Pregonero de la Semana Santa Sevillana Ulises Bidón Vigil de Quiñones, por sus venas corre sangre melillense, ya que en Melilla nació su madre, Pura, hija del que fuera Director Médico del Hospital Militar el Doker de Melilla en los años 20, Rogelio Vigil de Quiñónes.

Con semblante calmado y sereno se dirige al atril nuestro pregonero, empieza con palabras dedicadas a Melilla, y continua diciendo, que nada más nacer su padre lo hizo hermano de la Hermandad de la Vera-Cruz, comenzando a salir con ella de monaguillo, porque en aquella época hasta los 16 años no podía salir de nazareno, por fin a la edad de 15 años consigue salir diciendo que tenía 16.

Recordó su niñez cuando su padre lo llevaba el domingo de Ramos a ver las Hermandades, continuó haciendo un repaso hermandad por hermandad de toda la Semana Santa Sevillana.

Fueron muchas las emociones que este pregonero nos hizo sentir hasta el final del mismo, arrancando constantemente fuertes aplausos.