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Cuando el estúpido habla

Publicada en InfoMelilla el 17 de mayo de 2008

Remitidos

La señora (por el cargo) vicepresidenta del gobierno ha tenido hoy la genial estupidez (por la formación) de tachar a nuestro pueblo hermano, Italia, como xenófobo porque uno de sus títeres, a la sazón tan similar a ella en todo lo demás, ha tenido una actitud digna y ha anunciado medidas contra vagos y maleantes.

Y es que “la señora" Fernández de la Vega, “la chica vogue”, la misma, socialista ella, que se ha construido una “chabolita” de 505 metros cuadrados y un valor superior a los 500.000 euros, no en La Cañada de Madrid, sino en La Granja de San Ildefonso, se atreve a proclamar que “el Gobierno rechaza la violencia, el racismo y la xenofobia, y por tanto no puede compartir lo que está sucediendo en Italia" y ha explicado que "la inmigración es un fenómeno necesario, que es bueno siempre que sea legal y ordenada", por lo que la política que se aplica en España está basada "en la ley, que permite reconocer derechos y obligaciones a los inmigrantes".

Bla, bla, bla. En definitiva, ha dicho lo que los políticos saben decir… chorradas. Pero chorradas que les salen bien. Es algo inaudito.

¿Cómo es posible que un pueblo como el español sea capaz de aguantar tanta zafiedad?... Será por lo mismo que un pueblo como el italiano es capaz de aguantar tanta zafiedad… Seguro que ésta gente nos pone algo en el agua. Si no, es imposible que unos pueblos como el italiano y el español puedan aguantar tanto.

Somos los únicos pueblos que en sus conquistas hemos igualado a conquistadores y a conquistados, que hemos transmitido nuestra cultura y nuestro respeto, y nos hemos hermanado, mientras que los pueblos que admira nuestra vicepresidenta, los europeos, sencillamente han aniquilado a los pueblos que han tenido la desgracia de ser invadidos por ellos… Y ahora la señora de la Vega nos viene con chorradas.

Váyase, señora de la Vega a Europa, a su tierra, con su gente, y no recrimine a uno de su propia estirpe lo único digno que hace.

Cesáreo Jarabo