Opinión

Cultivos geneticos, "Un juego peligroso"

Publicada en InfoMelilla el 20 de mayo de 2008

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Percy Schmeiser, agricultor canadiense y ganador del premio Nóbel alternativo del año 2007, se convirtió en un gran experto en tecnología genética al ser afectado involuntariamente por ésta, lo que le ocasionó experiencias especialmente amargas. El declaró: "Nadie debería tener el derecho de patentar la vida. La vida es sagrada y ningún particular, ninguna multinacional debería poseer este derecho". Desde 1996 los cuatro cultivos principales de Canadá están genéticamente manipulados lo que está causando preocupación por los perjuicios que ésto causará en el medio ambiente.

Percy Schmeiser describió como la semilla genéticamente transformada se esparce realmente. Se transporta en la piel de los zorros, en el plumaje de las aves, por medio de las abejas, por las tormentas. Y por eso él dijo que no es posible la coexistencia. Tampoco hay distancias de seguridad. Por tanto, lo que se está haciendo "regulado por las leyes", está condenado a fracasar. El dijo que todos los políticos que hablan de que es posible la coexistencia de cultivos naturales con cultivos genéticos, están mintiendo.

En Canadá, Perry Schmeiser dice que ya no existe la posibilidad de cultivar soja que no sea genéticamente manipulada, ni maíz, ni colza exentos de manipulación genética. Lo que él cultivaba, eso ya no es posible. Por tanto, esa coexistencia no existe. ¿De qué se trata entonces? Él mismo lo ha dicho: es evidente que se trata de que las grandes multinacionales se apoderarán más y más del control de la producción de alimentos y los agricultores se harán dependientes. En definitiva habría que decir que se trata de un asunto de poder y dinero. No se trata de ningun tipo de avance en la agricultura.

Cada vez son más quienes no quieren productos genéticamente transformados. ¿Por qué?, ¿Hay acaso pruebas de lo que tal vez producirán en nuestro cuerpo? Eso es seguramente lo que nos hace tan inseguros y nos hace distanciarnos de los alimentos genéticamente transformados, que no sabemos lo que sucederá en nosotros.

Dios nos dio la Tierra, creó la naturaleza y nos dió alimentos con los cuales hemos vivido sanos desde hace miles de años, sin embargo ahora de pronto creemos poder mejorar la Creación de Dios y ponernos por encima de El sin saber el alcance de nuestras manipulaciones. Posiblemente lo que hayamos echado a rodar sea como una avalancha, como un alud que no podremos detener. ¿Qué ocurrirá si dentro de 10, 20 ó 30 años nos damos cuenta de que era una equivocación? ¿Qué dirán entonces los científicos?

Vida Universal

Maite Valderrama Texeira