Opinión

Día de la Tierra: Frente al cambio climático menos CO2

Publicada en InfoMelilla el 22 de abril de 2008

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

El día de la Tierra es una celebración reivindicativa que comenzó a realizarse por primera vez en 1970 en EEUU y que tuvo, entre otras consecuencias, la celebración de la Cumbre de Estocolmo por el medio Ambiente, organizada por Naciones Unidas. Esta fecha, que pasó sin pena ni gloria por España durante décadas, debido a la celebración del 5 de junio como Día del medio Ambiente, se relanzó en 1990 en el ámbito internacional, y también en España. Guelaya, Ecologistas en acción, desde esa fecha, ha realizado diversos llamamientos en Melilla con ocasión del Día de la Tierra. Por ello queremos recordar la fecha una vez más, y en el momento actual nos sumamos al resto de organizaciones nacionales que vamos a recordar el problema del cambio climático bajo el lema “Frente al cambio climático menos CO2”.

Y por ello queremos denunciar la falta de planes concretos en nuestra ciudad para enfrentar el cambio climático. La estrategia española en materia de emisión de gases invernadero, siguiendo las directrices del protocolo de Kyoto, pasa por determinar límites a las emisiones, pero en Melilla la producción energética no deja de crecer. Las emisiones de gases efecto invernadero de la planta incineradora no se han contabilizado, y tampoco se ha tenido en cuenta el consumo eléctrico de la actual desaladora, por lo que actualmente las emisiones de Melilla han aumentado enormemente, sin que se conozca iniciativa alguna orientada a la mitigación local en materia de emisiones. El protocolo de Kyoto debe interpretarse correctamente, pues establece controles sobre las emisiones de los países desarrollados, mientras que por el contrario se establece la necesidad de aumento de emisiones en la mayoría de países del mundo, por tratarse de países en desarrollo. Así que la respuesta del avestruz, enterrando la cabeza cuando se trata de cumplir con nuestras obligaciones internacionales en materia de emisiones, no deja de ser sino un acto de falta de solidaridad con la mayor parte del mundo, pues si nosotros no ahorramos energía, alrededor de uno de cada 3 personas que viven en el mundo no llegarán nunca a tener acceso a la electricidad que en este momento les falta.

Algo tan sencillo como tener electricidad o agua potable apenas llega a los dos tercios de personas del mundo de forma continua, y el ahorro de los que más gastamos es necesario para el resto del mundo.

Ahora sabemos que los problemas que se deriven de este egoísmo tendrán sus repercusiones aquí, porque el problema del cambio climático es un problema global. En los últimos años, por ejemplo, se han producido fenómenos atípicos como depresiones tropicales que se convierten en huracanes en el Atlántico pero en lugar de dirigirse hacia los países del Caribe se dirigieron hacia las costas portuguesas en una ocasión, y hacia Canarias en otra, llegando de forma debilitada produciendo en las islas Canarias “solo” inundaciones y fuertes vientos con daños materiales. Sin embargo, todos los países latinoamericanos y del Caribe, por ejemplo, producen entre el 2%-3% de los gases invernadero del mundo. ¿Cómo van a ahorrar electricidad aquellos países en desarrollo que están intentando que llegue la red eléctrica a toda su población todavía?

Pues si no ahorramos nosotros, el futuro del mundo está en entredicho, sencillamente, y las generaciones futuras nos lo echarán en cara.

En el Día de la Tierra, menos CO2.

Guelaya, Ecologistas en Acción Melilla