Opinión

La Academia de Árabe, López Castillejos y la "Historia de los Arraiz"

Publicada en InfoMelilla el 24 de junio de 2008

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de José Marqués, no del portal.

José Marqués

Regreso de Sevilla, donde dijo su último adiós mi recordado hermano, y voy buscando en "El Telegrama del Rif", noticias centenarias y actuales consuelos. "Melilla-Hoy" traía la noticia de que el consejero de Presidencia, Abdelmalik El Barkani, ha anunciado que el Instituto de las Culturas abrirá una página web para aprender, promover y divulgar el tamazight a través de internet. En las páginas del "Telegrama" del 10 de Julio de 1908 encuentro un artículo sobre la Academia de Árabe, escrito por Cándido Lobera, que informa de los dos años de existencia en Melilla del citado centro, y además con notorio aprovechamiento:

"El mejor elogio que de ella puede hacerse- escribe el ilustre periodista- es el brillante resultado de los exámenes, pruebas de verdad de suficiencia de los alumnos, no ensayos teatrales para producir efectos de relumbrón".

En dicho artículo, Lobera defendía que "Hay que alentar a los españoles para que aprendan el idioma árabe, evitando tengan que valerse de intérpretes, los militares, los médicos, los viajeros y cuantos factores han de contribuir al acrecentamiento de los intereses de los españoles en Marruecos".

En el "Melilla-Hoy", de 10 de Junio, se dice que tal como anunció la semana pasada, ya está en funcionamiento el Curso Multimedia de Tamazight-Nivel Elemental, al que se podrá acceder a través de la página web www.melillatamazigth.es.

En las páginas de "El Telegrama del Rif", del 1 de Marzo de 1927, y leo una artículo del famoso AbdelKrim, entonces profesor de la Academia de Chelja de Melilla. Mohamed Ben Abdelkrim, en una colaboración titulada "La Lengua Bereber", señala que el "bereber o chelja ofrece varios dialectos, y el que hablan nuestros convecinos es el "tamasight", palabra derivada de "madeguis", nombre de uno de los fundadores de las poblaciones bereberes de estos territorios".

Se muestra Abdelkrim muy reconocido de su nombramiento como profesor y muy consciente de la responsabilidad que ha asumido:"Honrado con el nombramiento de profesor de chelja en la Academia Oficial de esta plaza, he de procurar corresponder a la confianza que en mí se ha depositado. poniendo todos mis esfuerzos al servicio del fin que se persigue, o sea, que, dentro de poco tiempo, haya personas capaces de entenderse con los naturales".

Recibo estos días una foto de Cándido López Castillejos, gracias a la gentileza de Encarnación Sainz López, sobrina del culto arabista. Está impresionada en el Casino Militar de Melilla. En "El Telegrama del Rif" de 2 de Octubre de 1927 encuentro una noticia con él relacionada, "Agasajo al Sr. López Castillejos":

"En el Casino Militar se reunieron ayer, en comida íntima, todos los capitanes de la escala de reserva para tributar un homenaje a su compañero, el culto arabista don Cándido López Castillejos, con motivo de haberse licenciado en Derecho y haber informado brillantemente ante la Sala de la Audiencia de Málaga. El capitán Gregori ofreció el agasajo en elocuentes y sentidos términos, haciendo resaltar los positivos méritos del capitán López Castillejos, como antiguo oficial de la Policía indígena, entusiasta africanista y profesor de la Escuela General y Técnica".

En el "Telegrama" de 8 de Julio de 1908 hay una crónica sobre "La Academia Oficial de Árabe" en la que aparece como alumno el comandante Fernández Silvestre: "Han terminado los exámenes en la Academia Oficial de Árabe. El resultado es por todos conceptos honroso para profesores y alumnos. Constituyeron el Tribunal los profesores: D. Francisco Marín, D. José Riquelme, D. Arturo Díaz, Mohamed Ben Abdelkrim y Sidi Al-lál-El-Uarty, comerciante. Sufrieron examen, en primer término, los oficiales alumnos de tercer año comandante de Caballería don Manuel Fernández Silvestre y primer teniente de Infantería don Ángel de Pazos, los cuáles tradujeron difíciles cartas; y, como prueba definitiva, conversaron con los vocales indígenas del tribunal, demostrando ambos hallarse en completa posesión del idioma árabe. Los alumnos de segundo año sacaron a la suerte una lección de la gramática del Padre Lerchundi, escribiendo en árabe la traducción del tema correspondiente, que leyeron y tradujeron. Después se les dio un libro de fábulas, en árabe, y fueron vertiendo al castellano con gran corrección la que le correspondió en suerte. Los moros (vocales indígenas) estaban encantados de la facilidad con que se expresaban en su idioma, y del modo correcto de pronunciar esos sonidos guturales y aspirados que no existen en castellano. He aquí las calificaciones de los señores oficiales y asimilados: Tercer año, don Manuel Fernández Silvestre. Muy Bueno; don Ángel de Pazos. Muy Bueno".

Es asimismo curioso que, en las notas de segundo año, aparece la del cabo del Regimiento Melilla 59 Cándido López Castillejos, que obtuvo la calificación de Muy Bueno. Unos años más tarde, Fernández Silvestre, ya comandante general, aparece formando parte del tribunal examinador de esta Academia. En las páginas del "Telegrama" de 10 de Octubre de 1920 puede leerse:

"En el salón de actos de la Cámara de Comercio, se celebraron ayer tarde, según estaba anunciado, los exámenes de tercer curso de árabe y segundo de chelja, de la Academia Oficial de Árabe, dirigida por el comandante de Infantería don Salvador Vilá. Presidía el tribunal de exámenes el Comandante General señor Fernández Silvestre, concurriendo los profesores de dicho Centro don Francisco Marín, don Salvador Vilá, don Juan Lopera, don Cándido López Castillejos, don Bonifacio Gómez y don Mariano Segarra. Antes de dar comienzo el acto, el Comandante General, Manuel Fernández Silvestre, conversó en correcto árabe con profesores y alumnos, excitando a estos a perseverar en el estudio del difícil idioma".

Hace ya unos meses, recibí una carta de Nicolás Rodríguez López, sobrino de López Castillejos, donde señalaba que "Mis noticias de la muerte de mi tío Cándido difieren algo de las que figuran en el "Telegrama" del 18 de noviembre. Fue el teniente coronel Seguí, y no Mizzián, quién, a requerimiento de mi padre que le conocía de antiguo, le ingresó en el Hospital Militar, ya que se encontraba enfermo de un cólico nefrítico. Cuando murió Seguí, en agosto, unos falangistas lo sacaron y lo mataron en la carretera de Rostrogordo. No lo fusilaron".

Navegando en internet, localizo el libro titulado "Historia de los Arraiz", del autor melillense Hermógenes Sainz López, sobrino de Cándido López Castillejos. En la página 84 del libro, que es una obra teatral, el autor escribe:

Nena: --Se lo había dicho Seguí, el teniente coronel: "Tú, Justo, no te muevas del hospital, que aquí no te pasará nada".

Nena: --A Seguí, el chófer, que era republicano, lo llevó a las líneas rojas. Entonces quitaron la guardia de la Legión, y la Falange sacó a mi hermano del hospital. Estas palabras parecen poner las cosas en su lugar.

Felicito al consejero de Presidencia Abdelmalik el Barkani por la iniciativa de la página web wwww.melillatamazight.es, y, a través de este artículo, dedico mi pequeño agasajo al profesor de chelja Cándido López Castillejos.