Opinión
Quisicosas de ZP y sus muchachos del PSOE
Publicada en InfoMelilla el 10 de marzo de 2008
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
Es relajante y tonificante el ver que todavía quedan personas que son capaces de poner un punto de humor en cuestiones que, de por sí, tienen un marcado componente dramático. Así hoy he quedado sorprendido al leer en la prensa la ocurrencia de un alcalde del pueblo francés de Sarpourenx que, ni corto ni perezoso, con toda la desparpajo del mundo, ha publicado un bando por el que se prohíbe morirse en su municipio, salvo en el caso de que se disponga de un sitio adecuado en el cementerio. Con el máximo sarcasmo, añade el avispado burlón, que el que incumpliere la prohibición “será severamente sancionado”. Los motivos: que un juez le ha denegado la expropiación de un terreno anexo para ampliar el cementerio local.
Con la misma frivolidad, si no se tratara de una demostración más de la distinta vara de medir que usa la izquierda que nos gobierna para juzgar sus actos y los de la derecha; se podría tratar un hallazgo, en Alcalá de Henares, de una fosa que han descubierto unos operarios de una obra en la que se han encontrado los esqueletos de varios ejecutados de la guerra civil, entre los cuales parece que se han hallado los restos de Andreu Nin, máximo dirigente del POUM, que se hicieron desaparecer por los comunistas después de su asesinato. Les recordaré, a los que no les suene el nombre de este personaje, un anarquista de la CNT, que primero se trasladó a Rusia donde permaneció unos años haciendo de activista hasta que descubrió que, lo que allí se cocinaba, no le gustaba. Regresó a España y dirigió el sindicato agrícola, el POUM, que, como consecuencia de los sucesos de primeros de mayo de 1937, fue perseguido implacablemente, junto a los miembros de la CNT, por los comunistas adictos Moscú. El señor Nin, comunista como ellos, como les resultaba molesto, fue apresado, torturado (le arrancaron la piel a tiras) y ejecutado con un tiro de pistola en la nuca. Como esto de hallar una fosa común que no se la puedan atribuir al general Franco no favorece mucho a lo de la famosa “memoria histórica”, parece ser que el Gobierno ha decidido silenciarlo y probablemente nadie se hubiera enterado si no hubiera sido porque unos periodistas lo averiguaron y lo han dado a conocer.
No debería extrañarnos cuando nuestro presidente del gobierno, señor ZP, no ha tenido ningún inconveniente en dejarse fotografías con un individuo que, sin estar autorizado para ello e incumpliendo las normas del hospital en el que, para terror de sus enfermos, desempeñaba su cometido en Urgencias, se dedicaba a facilitar el tránsito al otro mundo a varias decenas de enfermos a los que él, sin mayor comprobación, los consideraba como “enfermos terminales”. Sólo la falta de autopsias y la benevolencia de una juez que, al parecer, opina de la misma manera que el matasanos, le permitieron salvarse de ingresar en prisión. Y es que el señor ZP, según sus propias manifestaciones, también es partidario de ayudar a morir “dignamente” a aquellos que, a ojo de buen cubero, se considera que ya están de más entre el resto de mortales. No lo ha dicho, pero no es difícil imaginar lo que, con la colaboración del ministro Soria y este nuevo ídolo de los de la farándula, señor Montes, pueden llegar a pergeñar si se les da una nueva legislatura para poner en marcha esto a lo que, eufemísticamente, se denomina “Eutanasia”.
Pero vean ustedes lo que dice este presentador salido del armario, llamado Jesús Vázquez que, en un mitin de la farándula de apoyo a ZP (a quien, por lo visto, para conseguir votos tanto le da meterse en un fregado como en un barrido). Sin la menor vergüenza – nada extraño, por otra parte, en uno que presenta los programas basura que él presenta – se atrevió a negar que se hubiese insultado a los simpatizantes del PP en la reunión de los faranduleros en la que les llamaron “turba mentirosa, humillante e imbécil” y posteriormente “cerril, tramontana y casi gótica”. Y es que este señor o señora, lo que le de la gana ser, no sabe por lo visto diferenciar lo que es un insulto de lo que es una horterada por lo acostumbrado que está a compartir tertulia con aquellos que tanto les da chicha como limoná. Tampoco se quedó corto el Cerolo ese, que pulula por el Ayuntamiento de Madrid quien, imbuido del espíritu “alegre” que pretenden hacernos tragar a los que estamos asustados ante la crisis que nos viene encima, nos dio una lección de lo que deben ser los orgasmos y de las categorías en que se dividen: los orgasmos democráticos ( vayan ustedes a saber cómo serán) y los que le proporciona su marido, un dato íntimo muy propio de estos nuevos “matrimonios” que el señor ZP nos ha traído que, por si no fueran bastante reprobables por lo que de antinatural representan, tienen la virtud de querer que todo el mundo sea partícipe de los “gozos” que les proporcionan.
Y a todo esto, una buena noticia. Una inesperada satisfacción entre el cúmulo de malas nuevas que forzosamente vamos teniéndo que embaularnos bajo la égida de los socialistas. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha dado la razón a unos padres que objetaron contra este trágala indecente que se ha dado por denominar Educación para la Ciudadanía; el Alto Tribunal ha decidido que los padres, como no podía ser menos, están en su derecho de pedir que su hijo quede exento de estudiar tal disparatado texto y, por si fuera poco, sin que se deba evaluarle por ello. Un excelente precedente jurídico para todos los demás padres que han presentado sus objeciones contra esta intromisión del Estado en un derecho constitucional, como es el de poder escoger el tipo de enseñanza moral y ética que desean para sus hijos. No debemos extrañarnos de que el señor Chávez se haya quejado de que la sentencia se dictara antes de las elecciones y es que, seguramente, le hubiera gustado que el tribunal actuase lo mismo que el TC ,que se ha reservado la resolución sobre el Estatut catalán para que no influya en el sentido del voto de los ciudadanos, ¡cómo si no tuviéramos derecho a saber si el Gobierno ha aprobado, con fines partidistas, un cuerpo legal que, a todas luces, presenta importantes infracciones de la Constitución! Una dulce victoria, aunque sabe a poco.
Miguel Massanet Bosch