Opinión

Una curiosa información para Garzón.

Publicada en InfoMelilla el 21 de septiembre de 2008

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Lo que no se podía imaginar el señor Garzón es que, el capotazo que quiso darle al señor Zapatero para distraer la atención de los ciudadanos de los problemas económicos del país, tuviera el sesgo que le acaba de dar un estudioso de la Guerra Civil, un señor que ha hecho su tesis doctoral sobre los fusilados de los propios republicanos pero no, como en un principio se pudiera pensar, por las tropas del general Franco o como consecuencia de la subsiguiente represión, que tuvo lugar al finalizar aquella, sino ¡ por los de su propio bando! Debo decir que ya se sabía que, con motivo de las luchas callejeras que se produjeron entre los miembros del partido comunistas y los milicianos de la CNT, FAI y los tronquistas del POUM en el mes de mayo de 1937, ya fueron muchas las bajas que se produjeron entre ambas facciones republicanas; no obstante fue después, cuando finalizó la reyerta, cuando se produjeron los asesinatos más viles ejecutados por los comunistas sobre los miembros encarcelados de aquellos partidos. Los unos fueron torturados en las checas de Barcelona, los otros asesinados sin más preámbulos y, los que se creyeron que habían salvado la vida, fueron enviados al frente para servir de carne de cañón, obligándoles a enfrentarse con los “nacionales”, sin cobertura alguna de la artillería ni aviación.

El señor Manuel Aguilera he reunido en su tesis doctoral datos que permiten afirmar que, el número de ajusticiados republicanos por republicanos, alcanzó la escalofriante cifra de 982. Entre ellos, los que fueron torturados y ajusticiados por sus propios compañeros de bando en pueblos aislados de la retaguardia; otros durante el golpe de Estado perpetrado en Madrid por el coronel Casado en 1939, poco antes de finalizar la contienda. Existen informes que dan cuenta del asesinato de tres tenientes coroneles y un comisario socialista por miembros del PCE. En fin, todo un hallazgo para poner en cuestión a todos estos que se dedican a excavar supuestas fosas franquistas bajo la excusa de dar reposo a los muertos y permitir que sus familias “duerman tranquilas” sabiendo que sus deudos, de los que ni se acordaban ni, en muchos casos, tenían idea de lo que había sido de ellos, puedan ser enterrados ¿dónde?; porque dudo de que quieran que reposen en tierra cristiana, por lo que deberemos suponer que en algún lugar, en alguna tumba familiar o hueco en un cementerio laico del que, por supuesto, nadie, nunca más, se van a acordar.

Sin embargo, el señor Manuel Aguilera, con muy buen criterio, ha querido colaborar con el señor Garzón, quien, me imagino que, cuando decidió emprender tan piadosa empresa, no pensaría que las tumbas que iba a desenterrar y los informes que, con tanta premura y autoridad, pidió que se le remitiesen para contentar a quienes llevaban años esperando poderse resarcir de sus demonios personales, que nos les han dejado dormir tranquilos, pensando que fueron derrotados por un ejército que inició la campaña sin apenas recursos, ni tropas ni armamento, pero que, así y todo, sólo con los recursos espirituales, su patriotismo y fe cristiana, fueron capaces de derrotar a todo el ejército republicano, que contaba con casi toda la armada, los cañones y la aviación para haber podido derrotar una más de las insurrecciones militares que, con tanta frecuencia, se producían a causa de la incompetencia de los distintos gobiernos republicanos, incapaces de mantener el orden en la retaguardia.

Así pues, el señor Garzón no podrá hacer como que no se ha enterado, porque ha recibido directamente, de manos del estudioso señor Aguilera, la relación de los nombres de todos los que fueron víctimas propiciatorias de sus propios compañeros de armas lo que, al parecer, no fue obstáculo para que los sacrificaran, no por ser “facciosos” ni, tampoco, por ser espías ni tan siquiera por ser curas o católicos practicantes; no señores, simplemente por odios entre ellos; por ambiciones personales y por rifirrafes para ver quien era el que se hacía con el poder para hacerse rico robando, requisando o chantajeando.

Espero que nuestro juez estrella, este señor al que tanto le preocupan las reclamaciones de aquellos interesados en lograr descubrir la tumba de sus antepasados, para ver si con ello consiguen alguna subvención del Estado o les permite alimentar su odio en contra de la derecha, – para así justificar esta insensatez de la Memoria Histórica, no para aclarar la verdad de lo sucedido, sino para convertirla en un panfleto contra la verdadera historia, contra la realidad de lo sucedido y contra, principalmente, aquellos que siempre han defendido el orden, la moral, la libertad, la religión y la patria –; tenga ahora otro motivo para su investigación. Si no admite que los delitos han prescrito, si no acepta que hubo una amnistía que hizo cuenta aparte de los hechos de la Guerra Civil y si cree que, a pesar de todo, ha de perder su tiempo en aventuras semejantes, en lugar de hacer el trabajo que tiene pendiente de hacer; pues ahora podrá demostrarnos su imparcialidad comenzando por aclarar si, en realidad, las fosas que está descubriendo fueron cavadas por las tropas de Franco o por los sicarios del señor Negrín, Indalecio Prieto o acaso de este señor que, ahora, se dedica a dar clases de ética en la SER, beneficiado del perdón que algunos ilusos le otorgaron, para que regresara impunemente a España para escarnio de los familiares de las victimas de Paracuellos del Jarama. Al señor Garzón le ha salido, sin duda, un grano en el trasero, con esta oportuna intervención de un señor a quien no le han dolido prendas, cuando ha tenido la ocasión, de ponerle las peras a cuarto a nuestro magistrado de la Audiencia, pluriempleado. Sea en hora buena.

Miguel Massanet Bosch