Opinión

Ayer, hoy y ¿mañana? de la Escuela Oficial de Idiomas

Publicada en InfoMelilla el 14 de junio de 2009

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

La Escuela Oficial de Idiomas de nuestra ciudad celebra el vigésimo cumpleaños de su creación por el Real Decreto 723/1989 de 16 de junio. En abril de 2001, Año Europeo de las Lenguas, desde estas mismas páginas nos hacíamos eco de sus doce años, del progresivo crecimiento del número de alumnos, de sus necesidades, de su enraizamiento e incardinación en la sociedad melillense…

Sin embargo, hoy la realidad es otra y la exitosa aventura de entonces languidece entre la indolencia de unos y la escasa atención de otros. Así, como regalo de cumpleaños, la administración educativa le ofrece una reducción del número de plazas para el curso 2009-2010: habrá 38 plazas menos para Básico I de cada uno de los idiomas en un plazo de preinscripción que terminó el pasado día 15 de mayo, a pesar de que la experiencia nos ha demostrado año tras otro que la demanda se manifiesta fundamentalmente en el mes de septiembre.

Paralelamente, se cumple el décimo aniversario de la creación de la Escuela Oficial de Idiomas de Ceuta, institución que, en este tiempo, no sólo no ha dejado de crecer, sino que ha sabido obtener de la administración educativa los recursos, tanto humanos como materiales que, a pesar de tener menos alumnos que la Escuela Oficial de Idiomas de Melilla, le permiten tener más profesorado (como recoge el Consejo Escolar del Estado en sus informes) y ofrecer cursos de actualización y perfeccionamiento. Y como regalo de cumpleaños, la inclusión en su oferta del Español para Extranjeros –como indica la página web de la EOI de Ceuta-, que en más de una ocasión solicitó SATE-STEs para la Escuela de Melilla. Eso sí, la Escuela de Ceuta ha sabido comprender las características de su alumnado y abrirá la preinscripción de nuevos alumnos para el curso venidero entre el 3 y el 18 de septiembre, en función del momento en el que surge la demanda en la ciudad, como informa su web.

Resulta difícil de comprender esta diferencia de trato por parte de la administración, aunque probablemente ayuden a ello las actuaciones y la gestión de la propia Escuela Oficial de Idiomas de Melilla. Sin ir más lejos, a lo largo de este curso, estas actuaciones de la Escuela Oficial de Idiomas de Melilla han hecho que a los alumnos y profesores de Básico I de árabe se les haya cambiado el horario hasta en cuatro o cinco ocasiones, con las consiguientes dificultades para adaptarlo a las necesidades personales y, en consecuencia, una progresiva disminución del número de alumnos que podían asistir a clase. A mediados de curso, en febrero, a los alumnos de Avanzado I se les cambió el profesor y a los de Básico II, se les duplica el horario semanal de cuatro y media a ocho horas. Y todo porque –como incluso ha recogido el Informe del consejo Escolar del Estado del curso 2007-2008- la Escuela Oficial de Idiomas de Melilla no tomó en su momento las medidas –sí tomadas y aplicadas en Ceuta- oportunas para aplicar la nueva normativa que suponía un aumento de cinco a siete cursos en el caso de árabe y un aumento de 60 horas en el ciclo Básico I. Por no hablar de la reducción de un grupo de Básico II de árabe que ya sufrió la Escuela en el curso 2007-2008 y de los impedimentos que se pusieron a los alumnos de árabe por parte de la Escuela Oficial de Idiomas de Melilla durante el período ordinario de matrícula del presente curso, cuando, pese a no haberse completado las plazas ofertadas de Básico I, se impidió la matrícula de numerosos interesados con el argumento de que no quedaban vacantes. Bien es cierto que, posteriormente, y una vez corrida la voz por la ciudad de que ya no había plazas de árabe, se abrió un plazo extraordinario ¡demasiado tarde!

Ciertamente, estas circunstancias invitan a pensar que se discrimina al árabe en la Escuela de Melilla, pero otras actuaciones de esta institución llevan más a creer que se trata más bien de un problema de gestión y organización generalizado: publicación de unas fechas de examen de acceso anteriores a la finalización del plazo de preinscripción en el caso de inglés y árabe -¡otra vez el árabe!, circunstancia esta corregida por la oportuna actuación de la Dirección Provincial; cambios del horario durante el mes de mayo, pese a estar establecido en la programación General del centro; impartición de clases no previstas durante el período de exámenes, pese a que numerosos alumnos están matriculados en más de un idioma; cambios en las fechas de exámenes publicadas por no haberse tenido en cuenta que algunos alumnos están en más de un idioma…

Qué duda cabe de que estas actuaciones y la sensación de desorganización generalizada en la gestión generan un progresivo abandono, deserción y desilusión del alumnado, que recibe, al igual que el profesorado, de manera constante a lo largo del curso instrucciones contradictorias. Pero no es excusa para que la administración educativa reduzca la oferta de la Escuela Oficial de Idiomas, sino motivo para que dé el impulso que este centro necesita evitando situaciones como las descritas que tan negativamente repercuten en los alumnos y el quehacer diario de sus docentes.

El caso de Ceuta nos demuestra que una gestión que vele por los intereses y el buen funcionamiento de su institución la hace avanzar y recibir buenos regalos de cumpleaños. Aunque no parece ser éste el caso de la Escuela Oficial de Idiomas de Melilla, al menos la autoridad educativa bien debiera tomar las riendas y regalarle para su vigésimo cumpleaños la garantía de una buena gestión, Español para Extranjeros, cursos de actualización y perfeccionamiento y la primera piedra del nuevo centro, en el antiguo Mercado Central. La sociedad melillense, los alumnos y el profesorado de la Escuela Oficial de Idiomas bien lo merecen.

El Secretariado de SATE-STEs