Local · Política
El Gobierno local cree que el asunto de la explanada de la Legión se convertirá en un escándalo y vuelve a culpar a CPM de boicotear el proyecto
Conesa asegura además que la CIM ha estado realizando obras en la parcela este fin de semana asegurando tener una autorización de Defensa que no posee
Publicada en InfoMelilla el 3 de noviembre de 2009
El portavoz del Gobierno de Melilla, Daniel Conesa, ha asegurado que el caso de la denegación del proyecto de la Ciudad Autónoma para construir un espacio multiusos en la parcela ubicada junto a la Legión tiene todos los visos de convertirse en un “escándalo con mayúsculas”, sobre todo teniendo en cuenta los derroteros que el asunto está tomando desde que el pasado viernes anunciara que el Ejecutivo local había decidido anular el proyecto al no haber recibido la autorización necesaria por parte de Defensa.
Y es que, según ha explicado Conesa, en tan sólo tres días se han producido hechos que han incrementado, no sólo la preocupación en el seno del Gobierno, sino también las sospechas de que “hay alguien” a quien le interesa que el colectivo musulmán de la ciudad no disponga de una zona adecuada para realizar sus rezos multitudinarios.
Lo más preocupante de todo, ha asegurado el portavoz del Gobierno, es que el mismo viernes por la tarde, pocas horas después del anuncio de anulación del proyecto, una máquina hormigonera se presentó en la parcela en la que la Ciudad pretendía actuar y, con ayuda de unos 'voluntarios', comienzó a hormigonar la zona.
Al día siguiente, sábado por la mañana, ocurre lo mismo según un atestado realizado por la Policía Local que se personó en el lugar al tener conocimiento de lo que estaba ocurriendo. Según narran en dicho atestado los agentes, uno de los 'voluntarios' que se encontraban esparciendo el hormigón aseguró que la responsable de las obras era la Comisión Islámica de Melilla (CIM) y el objetivo no era otro que el de preparar la zona para el rezo del Aid El Kebir.
Con estos datos, los agentes de la Policía Local se pusieron en contacto con un miembro de la CIM que les aseguró que las obras habían sido autorizadas por Defensa. Mientras tanto, y tras denegar el acceso al lugar a otras dos hormigoneras, se personaron en el lugar dos miembros del servicio de información del Ejército que recordaron que el terreno es propiedad de Defensa y que las obras no habían sido autorizadas en ningún momento.
Acto seguido, llegaron al lugar varios miembros más del Ejército, esta vez armados, quienes acordaron con la Policía Local mantener la zona vigilada para evitar que continuarán los trabajos de hormigonado que habían alcanzado ya la mitad de la explanada.
Según ha explicado el portavoz del Gobierno, la autorización de Defensa a la que aluden la CIM no era para hacer obras en la zona, sino que era un permiso para limpiar la zona en tanto en cuanto la Dirección General de Infraestructuras aprobaba o no la autorización solicitada por la Ciudad Autónoma para llevar a cabo el proyecto presentado. Por ello, desde el Gobierno local se considera que la CIM ha actuado de forma irregular, ya que además no había solicitado licencia de obra alguna a la Ciudad Autónoma.
Pero la cosa no queda ahí, sino que además de todo lo anterior, durante este fin de semana se han producido manifestaciones tanto por parte de la CIM como por la Dirección General de Infraestructuras y la Delegación del Gobierno, que aseguran que la autorización solicitada por Melilla no ha sido denegada, sino que aún está a la espera de resolución, algo que Conesa asegura que es falso porque “ya se nos informó verbalmente de la denegación”.
Del mismo modo, Conesa ha pedido a la Dirección General de Infraestructuras que explique qué quiso decir al asegurar que lo que más le preocupa es la libertad religiosa, “¿o es que insinúa que el proyecto de la Ciudad va contra la libertad religiosa”. Además, considera necesario que también explique si realmente está en contra de que una zona periférica de la ciudad pueda contar con un espacio de esparcimiento para los vecinos.
Con respecto a la CIM, el portavoz del Gobierno no entiende cómo ha podido insinuar que la explanada de la Legión debe ser sólo utilizada para los rezos de la comunidad musulmana cuando no se trata de un lugar de culto sino de uso para todos los ciudadanos, y donde incluso en la actualidad se juega al fútbol.
Para el portavoz del Gobierno, tal y como ya aseguró el presidente local, Juan José Imbroda, la raíz del problema se encuentra en Coalición por Melilla (CPM), que ha visto el interés del Gobierno local por llevar a cabo una actuación en beneficio de un sector de la población que considera “de su propiedad” y no ha dudado en boicotearlo.
Para finalizar, Daniel Conesa ha asegurado que la población musulmana de Melilla podrá seguir realizando sus rezos multitudinarios en la explanada de la polémica o bien en otras zonas alternativas que el Gobierno local ya está barajando.