Local · Política
La Ciudad Autónoma se pone a disposición del juez que investiga los fallecimientos en la playa para ayudar a esclaracer los hechos
Imbroda asegura que el Gobierno local ha puesto todas las cautelas necesarias para evitar accidentes de este tipo
Publicada en InfoMelilla el 16 de junio de 2009
La Ciudad Autónoma de Melilla se ha puesto a disposición del juez que investiga lo ocurrido el pasado domingo en la playa de San Lorenzo donde un menor falleció ahogado y donde su tía de 23 años también sufrió importantes secuelas que también le han conducido a la muerte. Según ha explicado el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, el Gobierno local lamenta “profundamente” todo lo ocurrido y está dispuesto a colaborar con la justicia en todo lo que sea necesario para esclarecer lo ocurrido.
Imbroda ha hecho estas declaraciones después de que el presidente de Coalición por Melilla, Mustafa Aberchán, haya solicitado públicamente la apertura en la Asamblea local de una Comisión de Investigación para analizar lo ocurrido y depurar responsabilidades. Una declaraciones que, a juicio del presidente melillense, tan sólo buscan “ensuciar y manchar”, así como “interferir” en las diligencias que ya ha abierto el juzgado correspondiente.
Preguntado sobre la posibilidad de que se establezca alguna prohibición al baño en la zona en la que ocurrió el suceso, Juan José Imbroda ha dejado claro que la Ciudad Autónoma no está obligada a instalar boyas para delimitar las zonas de baño para las personas y sin embargo lo hace y lo complementa con el servicio de vigilancia y salvamento compuesto desde hoy por 16 personas, con aparatos desfibriladores y con todos los sistemas de seguridad a los que obliga la ley.
Sobre la obra de dragado que se lleva a cabo en la playa, y a los que algunos apuntan como la causa del accidente, Imbroda ha recordado que está financiada por el Estado y que si quisiera actuar como lo hace CPM “podríamos sacarle punta”. Sin embargo, lo único que ha dejado claro es que “es gran obra que había que hacer porque la playa se la llevo el río y la arena está allí”. Además ha dejado claro que, a pesar de la críticas, se trata de una actuación que había que llevar a cabo en esta época del año cuando el riegos de temporales de levante ya ha finalizado.
Independientemente de la obra que se lleva a cabo actualmente, el presidente de la Ciudad ha recordado que, con motivo del viento de levante que a menudo sopla en Melilla, es habitual que se formen hoyos en la arena que pueden causar sorpresas a los bañistas, ya que “para ahogarse sólo hacen falta 10 centímetros más de lo que se mide”. En el caso del último menos fallecido, ha dicho, con un metros y cuarenta centímetros de profundidad hubiera sido suficiente “porque no sabía nadar, desgraciadamente”.
Lo que está claro para Imbroda es que la Ciudad Autónoma, que lamenta mucho lo ocurrido, ha puesto todas las cautelas necesarias para evitar accidentes de este tipo y ahora se pone a disposición del juez para aportar cualquier información o documento que pudiera ayudar a esclarecer el caso.