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Amigos para siempre.

La magia de Indalo y un arroz con bogavante sellan la amistad entre Melilla y Almería

Viene con los melillenses de Almería, su reina, la bellísima Noemí Vilches que no sólo es una cara guapa sino una joven con las ideas muy claras. "Mi obligación es tomar parte en todos los acontecimientos sociales que protagonice la Casa de Melilla", dice ufana.

Publicada en MeliYa el 5 de julio de 2009

Salvador Rámírez

Me llaman de Cajamar -¡Ostias, la hipoteca!-...nada de eso. Es Paco Aguierre, el relaciones públicas de la Casa de Melilla en Almería. "¿Qué tienes que hacer el sábado?", me pregunta. Le digo que poca cosa, si acaso un par de reportajes para Infomelilla.com. "Pues te espero en Los Salazones a las dos". En el templo gastronómico de Paco Benítez y familia hay un grupo de 20 grandísimas personas llegadas del imperio de Indalo para celebrar el Encuentro de Casas de Melilla.

Hala, a darle a las quijadas.
Hala, a darle a las quijadas.
Comensales en estado puro.
Comensales en estado puro.

Lola Ruiz, presidente ella, está guapa y consciente del alto grado de responsabilidad de su cargo. Me cuenta algún desencuentro con Antonio Miranda al que no da la mayor importancia. Todo arreglado, miel sobre hojuelas. De hecho, el consejero de Educación y Relaciones Vecinales recibe respeto y afecto de las casas de representación regional; no en vano es el nexo de unión entre la Federación de Casas y la Ciudad Autónoma.

Socios veteranos.
Socios veteranos.
Por Melilla y por Almería.
Por Melilla y por Almería.

Viene con los melillenses de Almería, su reina, la bellísima Noemí Vilches que no sólo es una cara guapa sino una joven con las ideas muy claras. "Mi obligación es tomar parte en todos los acontecimientos sociales que protagonice la Casa de Melilla", dice ufana. La une a Melilla no sólo la calidad de socia de la casa regional sino, fundamentalmente, el hecho de que uno de sus abuelos naciera en el dispensario que había a principios del siglo pasado en los altos de la calle de San Miguel, junto al Manco, frente a la Purísima Concepción.

Los jefes.
Los jefes.
Noemí Vilches, la reina, un bombonazo.
Noemí Vilches, la reina, un bombonazo.

Paco Aguirre reivindica y vuelve a reivindicar la calidad de embajadora plenipotenciaria de la Casa de Melilla y me pone como ejemplo la ejecución del programa 'Conozcamos nuestros pueblos'. El nombre de Melilla va por bandera y "es raro no encontrar en todos los viajes a algún melillense o peninsular relacionado con la ciudad".

La familia unida jamás será vencida.
La familia unida jamás será vencida.
Noemí y Paco junto a una soberana fuente de meros al horno.
Noemí y Paco junto a una soberana fuente de meros al horno.

Otro Paco, este se apellida Benítez, nos ha preparado una paella de gambas y bogavantes que quita el hipo. Hace años, Carlos Bartoméu, el 'robin hood' de Air Nostrum, nos agasajó en la base aérea de Valencia con semejante exelencia culinaria pero la de Los Salazones está mejor, está más caldosa y con los puntos de sabor mejor entendidos.

Socios y amigos.
Socios y amigos.
Dos 'pacos' flanquean a la reina de la belleza.
Dos 'pacos' flanquean a la reina de la belleza.

Noemí, Lola, Paco, Pepe y el grupo de melillenses de Almería se dan un paseo por el Mercado Medieval preparándose para su regreso al Zapillo, a esa sede marítima desde la que ven cada noche zarpar el barco de Melilla.Ya sueñan con la Feria de Septiembre, con los toros, con la explanada de San Lorenzo, ya sueñan con volver a aspirar ese salitre cariñoso que sólo Melilla puede ofrecer.