Local
Las mejores críticas para el novillero melillense.
La muleta de Adolfo Ramos conduce a Melilla a lo más hermoso del mundo del toro
Ramos se las vio con un toro de verdad, no eral, ni novillo, aunque por edad pertenecía a esta última etapa. Adolfo lo recibió con el capote bien desplegado, consciente de que el animal iba a colaborar desde el principio.
Publicada en MeliYa el 19 de julio de 2009
Aracena ha sido el pasado sábado el cuarto escenario para la ultima de las cuatro semifinales del XV ciclo de novilladas de promoción de las Escuelas de Andalucía. Y allá en la sierra de Huelva, un melillense ha escrito una bella e histórica página en el mundo de los toros. Se llama Adolfo Ramos y es el primer novillero sin caballos melillense que abre la puerta grande de un coso peninsular.
El joven estudiante de bachillerato y de la modalidad de percusión en el Conservatorio de Música de Melilla, Adolfito Ramos, deslumbró en la plaza, llena, de Aracena con dos orejas en su esportón y una clase torera que el propio jefe de los servicios taurinos de canal Sur, Enrique Romero, y el matador Francisco Ruiz Miguel no dudaron en calificar de 'soberbia'.
Ramos se las vio con un toro de verdad, no eral, ni novillo, aunque por edad pertenecía a esta última etapa. Adolfo lo recibió con el capote bien desplegado, consciente de que el animal iba a colaborar desde el principio. Tras los rehiletes, el melillense miró a los ojos a ese novillo de Los Millares y le dijo 'échame una mano que me va la vida' y el noble astado obedeció.
El novillero melillense tiró de las dos manos con un temple inusitado si se piensa en el número de novilladas que lleva toreadas -¡cuatro!- la quietud del toreo de Ramos, su verticalidad, su clasicismo y su elegancia nos retrotraen a imágenes que han firmado artistas de la talla de Enrique Ponce, José Tomás y -no exageramos- Manuel Rodríguez 'Manolete'. Puerta grande para Adolfo Ramos y puerta grande para la torería melillense.
Ramos ha triunfado en tierras peninsulares porque, una vez concluida la primera fase, de 24 alumnos, seleccionados en unas jornadas de tienta previas en distintas ganaderías, el jurado -compuesto por los profesores de las escuelas andaluzas participantes- eligieron en su día a los 12 mejores, quedando descartados para la segunda fase por tanto la mitad de los alumnos iniciales. El melillense fue el tercer clasificado.
Esos 12 clasificados, son los que están protagonizando esta segunda fase compuesta por cuatro semifinales de seis alumnos cada una, que se ha cerrado en la plaza de toros de Aracena con los novillos del ganadero triguereño Manuel Ángel Millares una novillada apretada de carnes y con unas hechuras bastante armónicas en su conjunto que vuelve a anunciarse por cuarto año consecutivo en la plaza serrana, justamente en otra semifinal. Lo ha hecho con un bagaje bastante interesante y regular en su juego para los noveles que se anunciaron en ella.