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Hermandad de Nuestra Señora del Rocío.
María Santísima del Rocío, Melilla huele a romero y a tomillo
Paqui Durán, de Jerez de la Frontera, pregonera de más de 300 acontecimientos religiosos, pizpireta, cristiana a carta cabal y tan accesible como María Santísima del Rocío, ha sido la celebridad católica elegida para animar a sus hermanos melillenses.
Publicada en MeliYa el 17 de mayo de 2009
Huele, en Melilla, a tomillo y a romero porque se acerca la mágica fecha del 31 de mayo. Cuando acabe ese domingo, un millón de personas se acercarán a la verja de la ermita de Almonte para ver salir a la Señora de las Marismas. Entre esa multitud habrá más medio centenar de melillenses, los amigos y hermanos de la Hermandad del Rocío de Melilla, sí, esa que dirige con buena mano Antonia Cerrato, con la colaboración de Agustín Lobato y tantos más.
Pentecostés es pena y esperanza. Pena porque acaba de morir Jesús de Nazaret, esperanza porque su Madre, la Virgen del Rocío, consuela a los cristianos de todo el mundo haciendo su paseo triunfal por las avenidas almonteñas, atiborradas de casas de hermandad y de corazones entregados a la advocación de la Blanca Paloma.
Antes de partir a Huelva -el 25 o el 28 de mayo, según si se quiere hacer el Camino completo o no-, la Hermandad del Rocío celebra su Pregón para aspirar la primera de las Gracias de Dios, necesarias para sobrellevar el sacrificio preciso y contemplar la faz de su Madre, la Virgen más sencilla y cercana de todas las advocaciones.
Paqui Durán, de Jerez de la Frontera, pregonera de más de 300 acontecimientos religiosos, pizpireta, cristiana a carta cabal y tan accesible como María Santísima del Rocío, ha sido la celebridad católica elegida para animar a sus hermanos melillenses. Brillante, sensible y emocionante su canto de amor a la Madre de Jesús de Nazaret.
Fue presentada el los salones de lujo del Hotel Melilla Puerto por Manolo Lobato, anterior pregonero, a quien se le hacía hasta tarde a la hora de resumir el currículum de Paqui. Manolo es hermano de la Hermandad melillense y amante de la antigua Rusadir.
Qué bonita Antonia Cerrato -espléndida, bonita y señora- estaba emocionada de cómo se cantaba a su Virgen a través del Pregón de la Durán y complacida de asistir al homenaje debido a Miguel Marín -político él- y al sacerdote Javier Velasco, de la Medalla Milagrosa, antes Ave María. Y es que Agustín Lobato dice que "cuando se canta a la Virgen se le reza dos veces". El director del Coro de la Hermandad del Rocío es un dechado de bondad, fe y melillensismo.
Acto, pues, de exaltación mariana y rociera el que tan perfectamente han organizado las gentes de la Cerrato, gentes entre las que hay que destacar el Grupo de Jóvenes, savia nueva para la promoción de la fe cristiana; chavales y chavalas melillenses convencidos y convencidas en la necesidad de impulsar la fe en Rocío, la Reina de las Marimas almonteñas, la Reina del litoral de Alborán que acaricia besándolas las costas de Melilla.
Cuando la expedición melillense regrese a su ciudad de partida lo hará con el corazón henchido de fe y amor marianos y, en sus alforjas, traerán a Melilla un documento excepional, el testimonio televisivo de su aventura rociera porque un equipo de Televisión Melilla no se quiere perder el papel que la institución oficial melillense juega en esos campos del Sur.