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Más de 250 alumnos han asistido a los cursos de verano de Melilla de este año

Ruiz Morales ha señalado que el elevado número de participantes se ha debido a la calidad de los ponentes y a la actualidad de los temas

Publicada en InfoMelilla el 30 de julio de 2009

Agencia EFE

Más de 250 alumnos has asistido a la XVIII edición de los Cursos Internacionales de Verano "Ciudad de Melilla" que se han celebrado a lo largo de la segunda quincena del mes de julio.

Así lo ha asegurado el director académico de esta edición, Manuel Ruiz Morales, que ha señalado que el elevado número de participantes se ha debido, sobre todo, a la calidad de los ponentes, la actualidad de los temas que se han abordado en las diferentes ponencias y la colaboración con diferentes entidades locales y nacionales.

Aunque los cursos que se imparten en estos momentos -la campaña de 1909 y el optimismo vital- finalizan mañana, hoy se celebra la clausura en la que los asistentes podrán recoger los certificados acreditativos.

En relación al curso cuya temática se centra en conmemorar el centenario de la guerra en el Rif de 1909, el teniente coronel Fernando Caballero Echevarría ha explicado que su ponencia se ha centrado en definir al auditorio dos ideas que fueron determinantes para el pueblo marroquí.

La primera de ellas ha consistido en aclarar que Marruecos se encontraba dividido entre los territorios obedientes y los rebeldes a los mandatos del Sultán, que sumado al hecho de que en ese periodo histórico había cuatro pretendientes al trono, convertían al país en "inestable".

El segundo factor clave se centra en los motivos religiosos y económicos para avalar el conflicto, tales como la explotación de las minas de hierro o el sentimiento europeísta de algunas zonas del Rif que produjeron conflictos y debilidad dentro del mismo Marruecos.

Por su parte, el coronel Francisco Saro González ha destacado los servicios en la campaña del Rif que puso a disposición el Estado español para poder resolver la campaña.

Saro González ha comentado que estos cuerpos son "los grandes olvidados" pero que, sin embargo, resultaron fundamentales para poder mantener y sostener a los combatientes.

Cuerpos de Ingenieros, Administración o Sanidad se destinaron a la ciudad con el objetivo de consolidar la organización castrense, pero que se caracterizó por la escasez de materiales y personal que se sirvió, en numerosas ocasiones, de organizaciones solidarias, como las hermanas del Buen Consejo o la Cruz Roja.