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Melilla inicia la segunda fase de la campaña contra las plagas "urbanas"
Abarca insectos, sobre todo cucarachas y ratas
Publicada en InfoMelilla el 3 de agosto de 2009
La Consejería de Medio Ambiente de Melilla ha iniciado la segunda fase de la campaña para las plagas que se denominan "urbanas" y que abarcan insectos, sobre todo cucarachas y ratas.
En declaraciones a Efe, el responsable de la campaña de fumigación, Alejandro Román, ha explicado que, tras una primera fase en la que se han fumigado y puesto cepos en todo el alcantarillado de la ciudad, el segundo capítulo consiste en reforzar aquellas zonas en las que han detectado una mayor población de insectos.
Román ha aclarado que este segundo nivel de la campaña de verano -que se inauguró a mediados de mayo- acapara un 20 por ciento del total de arquetas existentes fumigadas en sus inicios.
Este proceso de eliminación de insectos y roedores se alarga durante todo el año, en el que la empresa responsable se encarga de mantener la población de estos animales en un estatus considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como "aceptable".
Entre los problemas que tiene la ciudad a la hora de elaborar los planes de fumigación se encuentra la estructura de alcantarillado, que se denomina abierta por la existencia de alcantarillas pluviales conectadas a los colectores.
De esta forma, el sistema más eficaz de erradicación de plagas es la nebulización, consistente en soltar veneno a través de humo, pero en la ciudad no es posible porque este gas se escapa, al igual que los insectos, por las alcantarillas pluviales.
Para las ratas se ponen cebos con veneno anticoagulante dentro de la propia alcantarilla, ya que los fumigadores no pueden alcanzar el suelo subterráneo y este tipo de corrosivo despista sobre el motivo de la muerte del roedor.
Entre los principales retos que se plantea la Oficina de Contaminación Ambiental, se encuentran el control de las ratas en la superficie -descampados, solares privados y similares- y el mantenimiento de la población de las gaviotas.
Román ha destacado que éstas crean problemas de convivencia en la ciudad desde hace dos años y en época de cría pueden llegar a asustar a los ciudadanos con los vuelos rasantes.