Local

Buenas capturas, pescado fresquísimo.

Melilla presume de pescado de primera calidad y abundante

Al cabo del día, los cestos estaban llenos de espléndidos meros y abadejos recién capturados. Más frescos imposible.

Publicada en MeliYa el 11 de mayo de 2009

Salvador Rámírez

El maltrato que, a veces, se da al medio marino, esquilmándolo a base de vertidos y petardazos no parecen ser óbice para que en las inmediaciones del litoral melillense puedan conseguirse buenas capturas, como las de las fotografías. Los pescadores deportivos melillenses pueden presumir de que el vivero de Los Farallones goza de muy buena salud.

Tres buenos 'pavos'.
Tres buenos 'pavos'.

La jornada del domingo fue especialmente fructífera en la Dársena de Pescadores. Al cabo del día, los cestos estaban llenos de espléndidos meros y abadejos recién capturados. Más frescos imposible. Luego, ya se sabe, se dejan junto a las hileras de palmeras de General Macías y, a un precio módico, se puede llevar uno a casa el mejor pescado del mundo.

Buenas dimensiones.
Buenas dimensiones.

Las tarifas varían según la especie a comprar. El kilogramo de mero está a 12 euros negociables, el abadejo tiene rebaja y pescados como la jurela, la brótola roquera, el pargo o la escopeta suelen bajar de los 8 euros.

Otros tres para la cazuela.
Otros tres para la cazuela.

No hace falta adquirir un ejemplar de considerables dimensiones para pegarse un buen festival de pescado. También hay ranchos de peces más pequeños. En este caso, el precio cae como la Bolsa de Madrid.

El caso es que en Melilla no falta pescado del bueno y abundante. Cuando el levante y el poniente permiten zarpar a la flotilla deportiva, a eso de las siete de la tarde, comienza el recital de capturas. Hay quienes, sin comprar, acuden al muelle para no perderse el espectáculo.