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Fin de semana de 'miedo'.

Melilla se 'halloweeniza' al más puro estilo anglosajón y celta

Estas noches, grupos de niños y menos niños se echan a los barrios de Melilla en demanda de caramelos, dinero o cualquier detalle. Si no se accede a la demanda, susto al canto y a pasar miedo.

Publicada en MeliYa el 30 de octubre de 2009

MeliYa.com

Cientos de escolares melillenses circulan por la ciudad disfrazados de terror en estado puro. Y es que Melilla, como el resto de la geografía española se 'halloweeniza' asumiendo, desde hace años una costumbre netamente anglosajona y, en sus orígenes', celta. Todos los colegios celebran 'Halloween' y la práctica totalidad de los sitios de copas se suman al rito pagano, una mezcla de humor, sustos y jolglorio.

Un sonriente manojo de brujas.
Un sonriente manojo de brujas.

Estas noches, grupos de niños y menos niños se echan a los barrios de Melilla en demanda de caramelos, dinero o cualquier detalle. Si no se accede a la demanda, susto al canto y a pasar miedo.

La famosa y terrorífica calabaza.
La famosa y terrorífica calabaza.

La idea gusta poco al Obispado de Málaga y Melilla, cuyos portavoces ya se han pronunciado al respecto en su página web. Estos días, lo apropiado para la Iglesia es, en el caso de los cristianos melillenses, visitar el Cementerio Municipal de la Purísima Concepción y rendir homenaje a los seres queridos que se fueron. Esa es la recomendación -que se cumple, claro- pero, cada año en mayor medida, el paganismo de 'Halloween' desplaza a la religiosidad cristiana propia del Día de Todos los Santos.

Vaya susto en casa.
Vaya susto en casa.

Halloween significa "All hallow's eve", palabra que proviene del inglés antiguo, y que significa "víspera de todos los santos", ya que se refiere a la noche del 31 de octubre, víspera de la Fiesta de Todos los Santos. Sin embargo, la antigua costumbre anglosajona le ha robado su estricto sentido religioso para celebrar en su lugar la noche del terror, de las brujas y los fantasmas. Halloween marca un triste retorno al antiguo paganismo, tendencia que se ha propagado también entre los pueblos hispanos.

Máscaras para todos los gustos.
Máscaras para todos los gustos.

La celebración del Halloween se inició con los celtas, antiguos pobladores de Europa Oriental, Occidental y parte de Asia Menor. Entre ellos habitaban los druidas, sacerdotes paganos adoradores de los árboles, especialmente del roble. Ellos creían en la inmortalidad del alma, la cual decían se introducía en otro individuo al abandonar el cuerpo; pero el 31 de octubre volvía a su antiguo hogar a pedir comida a sus moradores, quienes estaban obligados a hacer provisión para ella.

Una nada cándida criatura.
Una nada cándida criatura.

El año céltico concluía en esta fecha que coincide con el otoño, cuya característica principal es la caída de las hojas. Para ellos significaba el fin de la muerte o iniciación de una nueva vida. Esta enseñanza se propagó a través de los años juntamente con la adoración a su dios el "señor de la muerte", o "Samagin", a quien en este mismo día invocaban para consultarle sobre el futuro, salud, prosperidad, muerte, entre otros.

¿Hay algo para los monstruos, señora?.
¿Hay algo para los monstruos, señora?.

Costumbres paganasCuando los pueblos celtas se cristianizaron, no todos renunciaron a las costumbres paganas. Es decir, la conversión no fue completa. La coincidencia cronológica de la fiesta pagana con la fiesta cristiana de Todos los Santos y la de los difuntos, que es el día siguiente, hizo que se mezclara. En vez de recordar los buenos ejemplos de los santos y orar por los antepasados, se llenaban de miedo ante las antiguas supersticiones sobre la muerte y los difuntos.

Algunos inmigrantes irlandeses introdujeron Halloween en los Estados Unidos donde llegó a ser parte del folclor popular. Se le añadieron diversos elementos paganos tomados de los diferentes grupos de inmigrantes hasta llegar a incluir la creencia en brujas, fantasmas, duendes, drácula y monstruos de toda especie. Desde ahí, se ha propagado por todo el mundo.

¿Anglosajones?, ¿celtas? El 31 de octubre por la noche, en los países de cultura anglosajona o de herencia celta, se celebra la víspera de la fiesta de Todos los Santos, con toda una escenografía que antes recordaba a los muertos, luego con la llegada del Cristianismo a las ánimas del Purgatorio, y que ahora se han convertido en una ensalada mental en la que no faltan creencias en brujas, fantasmas y cosas similares.

En cambio, en los países de cultura mediterránea, el recuerdo de los difuntos y la atención a la muerte se centra en el 2 de noviembre, el día siguiente a la celebración de la resurrección y la alegría del paraíso que espera a la comunidad cristiana, una familia de "santos" como la entendía San Pablo. Diversas tradiciones se unen, se mezclan y se influyen mutuamente en este comienzo de noviembre en las culturas de los países occidentales. En Asia y Africa, el culto a los antepasados y a los muertos tiene fuertes raíces pero no está tan ligado a una fecha concreta como en nuestra cultura.

La calabaza fue añadida después y tiene su origen en los países escandinavos y luego regresó a Europa y al resto de América gracias a la colonización cultural de sus medios de comunicación y los telefilmes y películas importados.

En los últimos años, comienza a hacer furor entre los quinceañeros mediterráneos y latinoamericanos que olvidan sus propias y ricas tradiciones para adoptar la hueca calabaza iluminada. En Hallowe'en (de All hallow's eve), literalmente la Víspera de Todos los Santos, la leyenda anglosajona dice que es fácil ver brujas y fantasmas. Los niños se disfrazan y van -con una vela introducida en una calabaza vaciada en la que se hacen incisiones para formar una calavera- de casa en casa. Cuando se abre la puerta gritan: "trick or treat" (broma o regalo) para indicar que gastarán una broma a quien no les de una especie de propina o aguinaldo en golosinas o dinero.