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Esta tarde-noche procesiona Jesús Humillado desde la Castrense
Pocos melillenses para admirar la excepcional y seria salida de la Sentencia
La Guardia Civil prestó escolta y representación institucional con un capitan de la Comandancia como máximo exponente de la Administración Central del Estado.
Publicada en InfoMelilla el 6 de abril de 2009
InfoMelilla.com
Dicen que la mujer de Poncio Pilato llegó a ser santa, Santa Julia de Francia, gala y esposa del célebre gobernador que se lavó las manos antes de permitir el magnicidio por antonomasia de ls historia de la humanidad.
Jesús de Nazaret, acusado por los judíos de irrespetuoso con sus milenarias tradiciones, comparece ante el romano y éste dice que poco tiene que ver con los acontecimientos acaecidos en Galilea, Nazaret y, finalmente, en Jerusalem. No firma sentenia alguna, sino que 'pasa', ignorando que se incorpora de pleno derecho a la historia del cristianismo.
La Cofradía del Nazareno, la de Marcelo Nogales -histórica familia cristiana vinculada a la fe cristiana allá en las cuestas de Melilla la Vieja- procesiona en Lunes Santo el paso de la Sentencia, que evoca las últimas horas del Hijo de Dios, justo cuando Jesús recibe comunicación oficial de lo que ya sabía, que iba a morir en la cruz. Se trata de una decisión a caballo entre la conveniencia de salir a las calles melillenses en el primer día de la Semana Mayor y de la administración de los cada vez más escasos recursos humanos, mal que afecta a todas -o casi todas, que la Soledad es otra cosa- las cofradías de Melilla.
Poca gente, la verdad, por las calles de la ciudad. Si acaso, cierta aglomeración a su salida de la Mezquita del Toreo, las mismas personas que tuvieron la santa paciencia de acompañar a la Sentencia en todo su desfile procesional. Juan Manuel Barreiro, vicario episcopal, dirigió desde su espiritualidad el cortejo cristiano y Nogales hizo lo propio en su calidad de máximo responsable del Nazareno.
La Guardia Civil prestó escolta y representación institucional con un capitan de la Comandancia como máximo exponente de la Administración Central del Estado. Había consejeros y consejeras asistiendo a la procesión pero, desde lejos. Ningún cargo de la Ciudad Autónoma pudo ser visto recorriendo la estación de penitencia de uno de los más celebrados pasos de la cofradía decana de Melilla. En fin...
Encomiable la labor de dos colectivos: los hombres -y una mujer- de trono y la Banda de Música Ciudad de Melilla que, dirigida por el maestro Vicente Mendoza, tuvo que resistir dos inesperados cortes del desfile procesional antes de embocar la calle de Luis de Sotomayor, justo a la salida de la plaza de toros. Con los profesores se debería ser más respetuoso, máxime cuando ofrecen el tono musical y sacro a una manifestación de fe.
Habría que analizar friamente hasta qué punto es conveniente salir en Lunes Santo aunque lo que no hay que cuestionar es la inmensa labor de las mujeres y hombres de la Cofradía del Nazareno que, con todos los más penosos avatares en su contra, salen con dignidad como hermosos y valientes valedores y descendientes de los penitentes del Cristo de la Vera Cruz, sí, el que vino con Pedro de Estopiñán a Melilla, allá en el 1497.
Martes. Tiempo para las gentes de Nuestro Padre Jesús Humillado, otra comparecencia que cuenta con sus fieles devotos y muy poco más. Es el Sagrado Titular de la cofradía de la Castrense, aquel Cristo que un grupo de militares y ciudadanos vinculados con la milicia crearon para mayor gloria de la Semana de Pasión de Melilla.
Jesús Humillado sale a las ocho y media de la tarde desde la parroquia situada en la plaza de Don Yamín Benarroch, bajo disciplina de los Ejéritos. Nueva cita para cristianos y no cristianos que quieran disfrutar del mensaje del revolucionario Jesús de Nazaret en su última etapa como ser humano o con la plasticidad de una tradición más que centenaria y costumbre popular española más que acrisolada, respectivamente. Que Dios reparta suerte y llene las calles de gente. Amén.
Salvador Ramírez