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Todo es mejorable en la vida.
Reflexiones sin 'acritú' sobre una Romería del Rocío buena pero bastante mejorable
La presencia de diferentes instituciones en el Rocío debería limitarse al espíritu de la festividad, es decir, rezar, cantar y bailar a la Señora de Almonte en su advocación melillense.
Publicada en MeliYa el 2 de junio de 2009
La nube de abejorros es peligrosa, es capaz de acabar con cualquier evento por muy bien organizado que esté. Quedan ustedes invitados a diferentes reflexiones en torno al Rocío 2009, una festividad que, en líneas generales, se saldó con buenas sensaciones hace un par de días pero, como todo en la vida, puede mejorar.
A ver. La presencia de diferentes instituciones en el Rocío debería limitarse al espíritu de la festividad, es decir, rezar, cantar y bailar a la Señora de Almonte en su advocación melillense. Proponer un recinto a base de música rap o hip hop no parece lo más adecuado, aunque cada cual pueda hacer lo que le dé la gana; vivimos en libertad.
Distribuir alcohol a cada pollo que se acerque a una barra puede resultar hasta peligroso. Los abejorros son los peores porque normalmente no beben alcohol con tanta fruición y, claro, la birra, el vinito-verano, el sol, el rap...las consecuencias parecen claras. Se pierde el espíritu rociero y comparece el espirítu vándalico. Los responsables del recinto socialista lo saben bien: hubo que cerrar antes de tiempo a causa del vandalismo de un grupo de abejorros. No vimos cerca del follón a agente alguno de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Estarían bailando sevillanas.
En fin. El Rocío 2009 acabó bien pero detalles como los descritos se pueden mejorar. Imbroda quiso hacer un alto en el camino. Estuvo a punto de irse a Fuenlabrada, a la final de la 'final four' pero optó por un poco de relax, familia, Pinos y partido. Saludó a todo el mundo y se le vio tan complacido como complaciente.
Gregorio Escobar jamás perdió la sonrisa sincera que le caracteriza. Tuvo que tragarse parte de la bronca rapera del recinto socialista pero, vaya, tiene hígados para eso y muchas más historias de desconsideración.
Los sordos de Melilla tuvieron acotado y, a través de su lenguaje de signos, ofrecieron plegarias a la Virgen de las Marismas. Cada día están -Deo gratia- más integrados en la sociedad melillense.
Incombustible, Sebastián García, que trabaja como un esclavo para la Asociación del Coro Rociero de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Nuestra Señora de la Victoria, nos obsequió con un bocadillo de chuletas inolvidable. Gracias, amigo.
Protección Civil dio una lección de prevención de riesgos tanto por su presencia por el recinto rociero como por el montaje de una nueva unidad que protegerá a los ciudadanos en actos o concentraciones como la del domingo. Estamos en buenas manos.
La Casa de Ceuta en Melilla triunfó con su bellísima carreta y sus responsables dieron una espléndida lección de rocierismo y de saber estar. La implicación con la actividad social de Melilla está más que garantizada gracias al trabajo de Ramón de la Cruz -por dos- y sus cómplices.